Manejaba borracho en Panamericana y saturó el alcoholímetro policial
Un conductor superó el límite máximo de medición del alcoholímetro durante un control en la Panamericana y el equipo no pudo determinar su nivel de alcohol en sangre. Le retuvieron el vehículo y la licencia en un operativo realizado en el Peaje Tigre.

Un conductor fue demorado durante un operativo de control en la autopista Panamericana luego de superar el límite máximo de medición del alcoholímetro utilizado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). El hecho ocurrió el sábado por la noche, a la altura del Peaje Tigre, y derivó en la retención de su licencia de conducir y del vehículo.
Según informó la ANSV, el automovilista, oriundo de Carapachay, se mostró confiado antes de realizar el test de alcoholemia. «Va a dar bien», le respondió a la agente que llevaba adelante el procedimiento, pese a que en la provincia de Buenos Aires rige la política de tolerancia cero para conducir bajo los efectos del alcohol.
Al soplar el alcoholímetro, el resultado superó la capacidad máxima de medición del equipo, por lo que el dispositivo no pudo establecer la cantidad exacta de alcohol en sangre. Los alcoholímetros Dräger Alcotest, homologados por el INTI y utilizados por la ANSV, registran valores de hasta 3 gramos de alcohol por litro de sangre. Cuando ese límite es excedido, la pantalla únicamente muestra un indicador de saturación.
Como consecuencia de la infracción, las autoridades retuvieron el automóvil y la licencia del conductor, quien quedó a disposición de la Justicia de Faltas correspondiente.
El procedimiento formó parte de un operativo realizado entre la noche del sábado y la madrugada del domingo en ambos sentidos de circulación del Peaje Tigre. Durante los controles se fiscalizaron 3.627 vehículos, se labraron más de 100 infracciones y se detectaron 85 casos de alcoholemia positiva. Desde la ANSV destacaron que «cada alcoholemia detectada es un posible siniestro vial evitado».
La legislación bonaerense establece alcohol cero para todos los conductores, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el límite permitido para conductores particulares es de 0,5 gramos por litro de sangre. Las autoridades recuerdan que conducir bajo los efectos del alcohol incrementa significativamente el riesgo de provocar siniestros viales y constituye una de las principales causas de accidentes de tránsito.
