Crece el conflicto universitario tras el acuerdo salarial con el Gobierno
Docentes y gremios de la Universidad Nacional de San Luis rechazaron el acuerdo salarial firmado con el Gobierno nacional y convocaron a un paro total entre el 16 y el 20 de junio. Denuncian una pérdida salarial superior al 43% y reclaman financiamiento para las universidades públicas.

Docentes autoconvocados y gremios de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) rechazaron el acuerdo salarial firmado entre el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), sindicatos universitarios y el Gobierno nacional, al considerarlo insuficiente frente a la inflación acumulada. En respuesta, ratificaron un paro total de actividades entre el 16 y el 20 de junio.
La medida de fuerza se enmarca en el conflicto salarial que atraviesa el sistema universitario público y se desarrollará en consonancia con las acciones impulsadas por federaciones nacionales como CONADU Histórica.
El acuerdo oficial prevé una recomposición salarial inicial del 21,33% para junio y un incremento escalonado que alcanzaría el 24,33% hacia octubre.
Sin embargo, los sectores que rechazaron la propuesta sostienen que la actualización salarial no compensa la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante los últimos meses.
En un comunicado difundido por docentes y agrupaciones universitarias, calificaron el entendimiento como un “arreglo de cúpula” y aseguraron que el incremento representa “menos de la mitad” de lo necesario para recuperar los salarios frente a la inflación y la devaluación.
Según señalaron, la pérdida salarial acumulada supera el 43%, una cifra que —afirman— impacta directamente sobre las condiciones laborales y el funcionamiento académico.
En ese contexto, los manifestantes reclamaron la aplicación plena de la Ley de Financiamiento Universitario N° 27.795, aprobada para garantizar mayores recursos destinados a salarios, infraestructura y funcionamiento de las universidades nacionales.
La norma actualmente se encuentra bajo discusión judicial en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en medio de la disputa entre sectores universitarios y el Gobierno nacional por la asignación presupuestaria.
Desde los gremios remarcaron además que la crisis no solo afecta a los docentes, sino también al personal no docente, a las investigaciones y al sostenimiento general de las actividades universitarias.
El conflicto salarial se profundiza luego de que el Consejo Superior de la UNSL declarara semanas atrás la emergencia salarial y presupuestaria de la universidad, una medida aprobada por unanimidad ante el deterioro de las partidas destinadas a la educación superior.
Durante los días de paro se prevén actividades de visibilización, asambleas y jornadas de protesta para reclamar una reapertura de las negociaciones salariales y mayores fondos para el sistema universitario público.
La situación se replica en distintas universidades nacionales del país, donde crecen los reclamos por recomposiciones salariales y financiamiento frente al impacto de la inflación sobre los ingresos del sector docente.
