3 mayo, 2026

La ola de amenazas de tiroteo llegó a Santa Cruz: demorados, allanamientos y clases suspendidas

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Santa Cruz atraviesa desde mediados de abril una ola de amenazas de tiroteo en escuelas que abarcó al menos siete localidades: Caleta Olivia, Río Gallegos, Puerto San Julián, Piedra Buena, Las Heras, Puerto Deseado y El Calafate.

No fue un caso aislado. Santa Cruz lleva semanas con amenazas de tiroteo en escuelas de al menos siete localidades. En Caleta Olivia, dos adolescentes fueron demorados. En Río Gallegos, suspendieron clases. El patrón se repite en todo el país.

Dos adolescentes de 15 y 16 años fueron demorados en Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, luego de que mensajes intimidatorios circularan entre estudiantes advirtiendo sobre un posible tiroteo en un colegio. «Mañana no vengan, tiroteo», decía uno de los textos que detonó la intervención policial. Pero el caso no es un episodio aislado: Santa Cruz atraviesa desde mediados de abril una seguidilla de amenazas similares que ya afectó a escuelas de al menos siete localidades y que derivó en evacuaciones, suspensión de clases, allanamientos y una respuesta coordinada de emergencia entre el Ministerio de Seguridad provincial, el Consejo Provincial de Educación y el Poder Judicial.

El caso de Caleta Olivia

La investigación avanzó luego de que alumnos y docentes reportaran los mensajes a las autoridades. La División de Investigaciones identificó a los dos menores bajo la órbita del Juzgado de Instrucción Penal Juvenil, y se realizaron allanamientos simultáneos en distintos puntos de la ciudad. Se secuestraron teléfonos celulares y una notebook que serán sometidos a peritajes. El operativo incluyó al Comando de Patrullas y áreas de apoyo tecnológico con supervisión del Ministerio de Seguridad provincial. Las identidades de los menores fueron preservadas. Las autoridades buscan determinar si existió una planificación concreta o si se trató de una amenaza sin capacidad operativa.

En el mismo distrito, la Escuela Primaria N°13 también debió ser evacuada tras encontrar escrito en la puerta de un baño un mensaje que advertía sobre un tiroteo y una bomba a las 10 de la mañana. Bomberos y policías inspeccionaron el edificio sin encontrar ningún artefacto.

La ola que abarcó toda la provincia

El episodio de Caleta Olivia se inscribe en un patrón más amplio. En Río Gallegos, el Colegio Industrial N°4 y el Industrial N°6 recibieron mensajes similares en sus instalaciones. Uno de ellos, hallado escrito en un baño, decía: «Tiroteo mañana 17/04/2026 en la escuela, nadie se salva!!» En la misma jornada, circuló en redes sociales la foto de un alumno posando con un rifle —publicada por su propia madre—, lo que profundizó la alarma aunque no existe evidencia que lo vincule con las amenazas. En Puerto San Julián, las autoridades educativas directamente suspendieron las clases de manera preventiva ante un mensaje intimidatorio similar. Amenazas del mismo tipo también se registraron en Piedra Buena, Las Heras y Puerto Deseado.

La respuesta oficial

El Consejo Provincial de Educación emitió un comunicado repudiando «cualquier acción que vulnere la paz en las comunidades educativas» e instó a las familias a «concientizar a los jóvenes sobre el uso responsable de las redes sociales y las consecuencias legales de estos actos.» El Ministerio de Seguridad reforzó los mecanismos de prevención y seguimiento en toda la provincia, en articulación con el Poder Judicial.

Las autoridades también analizan el contexto en que se producen los hechos: este tipo de episodios suele vincularse a conductas que los propios adolescentes interpretan como «bromas», sin dimensionar el impacto que generan. Sin embargo, la reiteración y la coordinación aparente entre distintas localidades abren preguntas sobre si hay algún elemento de contagio o imitación en la dinámica. En ese marco, el caso de Caleta Olivia se da días después de otro episodio en El Calafate, donde una menor fue localizada tras difundir una imagen con un arma de fuego y la Justicia ordenó el allanamiento y el secuestro de un revólver calibre .32.

Santa Cruz no es la única provincia que enfrenta este fenómeno. Desde el tiroteo en la Escuela N°40 de San Cristóbal, Santa Fe, que mató a Ian Cabrera de 13 años el 30 de marzo, las amenazas en escuelas se multiplicaron en todo el país en lo que los especialistas definen como un «efecto copycat» asociado a la subcultura True Crime Community.

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