«Diego gritaba, se ahogaba y hubo una indiferencia criminal»: la acusación que abrió el nuevo juicio por Maradona

El segundo juicio oral por la muerte de Diego Armando Maradona comenzó este martes en los Tribunales de San Isidro con una apertura de alto voltaje: el fiscal Patricio Ferrari calificó a los siete imputados como un «grupo de improvisados» que ignoró múltiples alarmas y condenó al astro a morir, mientras el abogado querellante Fernando Burlando fue más lejos y afirmó sin rodeos que Maradona fue «asesinado».
Ferrari presentó la tesis de la acusación pública ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón del Tribunal Oral en lo Criminal N°7. En uno de los momentos más impactantes de la jornada, el fiscal exhibió una hoja en blanco para graficar el accionar de los imputados. «Lo más representativo es esto: nada. No hicieron nada para evitar que Maradona muriera», señaló.
El fiscal detalló que el astro comenzó a morir 12 horas antes de su fallecimiento y que el equipo médico no actuó pese a las señales evidentes de su deterioro. «Diego gritaba, se ahogaba y hubo una indiferencia criminal», afirmó. Y sostuvo que la causa de muerte fue una insuficiencia cardíaca con edema de pulmón, con más de tres litros de agua en el abdomen. «Sin todas las omisiones que cometieron, no hubiese ocurrido el final. Todos los imputados lo abandonaron a su suerte, condenándolo a la muerte», concluyó.
Su colega Cosme Iribarren se centró en las responsabilidades individuales. Detalló que el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov —los dos imputados de mayor peso en la causa— dispusieron el traslado de Maradona el 11 de noviembre de 2020 a la casa del barrio privado San Andrés en Tigre sin los elementos necesarios para la internación domiciliaria. «Luque omitió asistir y propiciar la atención médica a Diego: estudios cardiológicos, hepáticos y renales», precisó el fiscal.
Burlando, que representa a Dalma y Gianinna Maradona, elevó aún más el tono acusatorio. Habló de «desidia, desinterés y acciones prácticamente demenciales» y sostuvo que los profesionales «desentendieron cada uno de los síntomas» del paciente en lo que calificó como un «encarcelamiento disfrazado de atención deficiente». Además, introdujo una hipótesis perturbadora: afirmó que alguien «que hoy todavía está entre las sombras» convocó al equipo médico para cometer lo que describió como un «crimen perfecto». Adelantó que las hijas del Diez estarán presentes en todas las audiencias.
Antes de los alegatos de apertura, el abogado Francisco Oneto —nuevo defensor de Luque, quien en paralelo representa al presidente Javier Milei en causas de calumnias— solicitó que el juicio fuera transmitido en vivo íntegramente. Los jueces lo rechazaron: solo se podrán seguir por el canal de YouTube de la Suprema Corte Bonaerense la apertura, los alegatos finales y el veredicto.
El proceso seguirá el jueves con las primeras declaraciones testimoniales. Según lo anunciado por Burlando, el orden previsto es que primero declaren los familiares más cercanos —Dalma, Gianinna, Jana Maradona y Verónica Ojeda— y luego los peritos que intervinieron en la autopsia y las juntas médicas. La Fiscalía anticipó además que presentará conversaciones telefónicas como prueba clave.
Afuera del edificio de la calle Ituzaingú 340, un grupo de fanáticos se congregó a pedir justicia. Uno de ellos llegó en bicicleta desde la Ciudad de Buenos Aires. «Fue una muerte injusta. Todos los que estaban a su alrededor lo dejaron morir», declaró a la prensa.
