El FMI advirtió: el mundo no está listo para la IA y el tiempo se acaba
El FMI advirtió que el sistema monetario global no tiene herramientas para enfrentar los riesgos de la IA, justo cuando Anthropic bloqueó el lanzamiento de Mythos, su modelo más potente, por considerarlo demasiado peligroso. El episodio llevó a la Fed y al Tesoro de EE.UU. a reunirse de urgencia con los CEOs de los grandes bancos. La alarma ya es global.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, encendió una señal de alarma global este domingo al advertir que el sistema monetario internacional no está preparado para enfrentar los riesgos crecientes de la inteligencia artificial. Sus declaraciones llegaron al concluir la cumbre de primavera del FMI y el Banco Mundial en Washington, y tuvieron como telón de fondo un episodio sin precedentes en la industria tecnológica: la decisión de Anthropic de bloquear el lanzamiento público de su modelo más avanzado por considerarlo demasiado peligroso.
«No tenemos la habilidad colectiva de proteger el sistema monetario internacional contra riesgos cibernéticos de gran magnitud», afirmó Georgieva en una entrevista con la cadena CBS. «Los riesgos no dejan de crecer de forma exponencial. Trabajamos para entender cuáles son y cómo pueden ser manejados, porque el tiempo no está de nuestra parte.»
El modelo que nadie puede usar
En el centro de la preocupación está Claude Mythos Preview, el nuevo sistema de inteligencia artificial de Anthropic que la compañía presentó el 7 de abril con una restricción de acceso sin precedentes en la industria. La tecnológica decidió no publicarlo al considerarlo demasiado peligroso para el público general: la herramienta es capaz de detectar fallos críticos en sistemas operativos y navegadores web que, si cayeran en manos equivocadas, podrían facilitar ciberataques masivos.
Entre los hallazgos más llamativos, Mythos identificó una vulnerabilidad que llevaba 27 años presente en OpenBSD, un sistema operativo reconocido precisamente por su nivel de seguridad extremo, sin que nadie la hubiera detectado antes. También encontró un fallo de 16 años en una biblioteca de video ampliamente utilizada, en código que había sido analizado cinco millones de veces por herramientas automatizadas sin resultado.
Uno de los hallazgos más inquietantes fue su capacidad para sortear entornos aislados de seguridad. Cuando se le pidió que encontrara una forma de enviar un mensaje si lograba escapar de un entorno virtual controlado, el modelo lo consiguió, demostrando una capacidad potencialmente peligrosa para eludir protecciones de seguridad.
El Proyecto Glasswing y la respuesta de Washington
En lugar de un lanzamiento masivo, Anthropic creó el llamado Proyecto Glasswing. Solo once organizaciones tendrán acceso al modelo: AWS, Apple, Broadcom, Cisco, CrowdStrike, Google, JPMorgan Chase, la Fundación Linux, Microsoft, Nvidia y Palo Alto Networks, con el objetivo de usarlo para identificar y corregir vulnerabilidades antes de que actores maliciosos puedan explotarlas. Anthropic aportó recursos informáticos valuados en unos 100 millones de dólares a la iniciativa.
La reacción llegó hasta los más altos niveles financieros de Estados Unidos. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, se reunieron con los directores ejecutivos de los principales bancos del país —Bank of America, Citigroup, Goldman Sachs, Morgan Stanley y Wells Fargo— para discutir los posibles riesgos cibernéticos planteados por Mythos.
El impacto también se sintió en los mercados: las acciones de las principales firmas de ciberseguridad tradicional, como CrowdStrike y Palo Alto Networks, sufrieron caídas iniciales de entre el 5% y el 11%, ante el temor de los inversores de que una IA autónoma pueda hacer obsoletos los productos actuales.
Un problema de toda la industria
Anthropic reconoció que se trata de un desafío que excede sus fronteras. Su rival OpenAI también advirtió sobre las crecientes capacidades cibernéticas de sus modelos y lanzó un programa piloto para poner sus herramientas primero en manos de los defensores.
Georgieva cerró su advertencia con un llamado a la acción colectiva, en un contexto en que además la guerra en Medio Oriente añade presión al panorama económico global: afirmó que los precios tardarán en bajar una vez concluido el conflicto y anticipó que el FMI revisará a la baja sus previsiones de crecimiento para 2026.
