La brecha del gasoil que paraliza los colectivos: las empresas pagan $2.400 y el Estado reconoce $1.750
La reunión entre el Gobierno y las empresas de colectivos terminó sin acuerdo: las frecuencias en el AMBA seguirán reducidas hasta un 30% y las negociaciones pasan al martes 14. El problema de fondo es la brecha entre el precio real del gasoil ($2.400 el litro) y el valor que reconoce la estructura oficial ($1.750), agravada por el aumento del combustible tras el conflicto en Medio Oriente.

Los colectivos del AMBA siguieron circulando con hasta un 30% menos de frecuencia este jueves, y la reunión entre el Gobierno y las empresas de transporte no logró cerrar un acuerdo que permita volver a los cronogramas habituales. Las conversaciones pasaron a un cuarto intermedio: el próximo martes habrá una nueva mesa técnica, coordinada por la Subsecretaría de Transporte Automotor, en la que se discutirán la estructura de costos, la deuda pendiente y la posibilidad de una revisión de tarifas. Mientras tanto, Luciano Fusaro, titular de la AAETA, intentó ser optimista: «La gente va a ir notando una mejora día a día».
El origen del conflicto es estructural. Las empresas compran el gasoil a valores de entre $2.100 y $2.444 por litro, mientras que la estructura de costos oficial solo reconoce $1.750 por litro, una brecha que se amplió tras el salto del precio del combustible derivado del conflicto en Medio Oriente, que encareció el petróleo globalmente. A eso se sumó el atraso en el pago de subsidios provinciales y nacionales, que dejó a varias empresas sin fondos para abonar los sueldos de marzo.
Las tres capas del conflicto
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) fue la que encendió la mecha al anunciar el miércoles por la noche una retención de tareas en las empresas que no habían completado el pago de salarios de marzo. El gremio aclaró que la baja de frecuencias no fue una medida gremial, sino una «racionalización técnica forzada» de los empresarios. Muchas líneas retomaron la circulación parcialmente al recibir los fondos del Gobierno, aunque sin volver a los cronogramas normales.
La Secretaría de Transporte, a cargo de Fernando Herrmann, informó que el miércoles se pagó el anticipo del 60% de los subsidios de abril —el desembolso del cuarto día hábil— y advirtió que la CNRT ya inició el labrado de actas de infracción contra las empresas que no garantizaron el servicio. Si la reducción se mantiene cinco días consecutivos o diez alternados en un año, el Estado puede considerar el caso como «abandono del servicio».
Los empresarios, en tanto, reconocen que el sistema tiene problemas más profundos. Fusaro señaló que «hay que introducir cambios en el sistema porque hay cambios en los patrones de movilidad» y no descartó una revisión de tarifas. «La cuestión de fondo es cómo incorporamos la disparada del costo del gasoil al ingreso de las empresas: será con tarifas, con subsidios, con cambios en el sistema o algún beneficio. Son cosas que tenemos que ir conversando», expresó. La mesa técnica del martes 14 intentará dar respuesta a esa pregunta.
