Internado en el Edificio Centinela: el estado de salud de Nahuel Gallo tras 448 días detenido

Por Alejo Pombo
Después de más de 448 días detenido en Venezuela, el gendarme argentino Nahuel Gallo fue liberado y regresó a la Argentina para iniciar un proceso de recuperación integral. Actualmente permanece internado en el Edificio Centinela de la Gendarmería Nacional Argentina, ubicado en el barrio porteño de
Su esposa, María Alexandra Gómez, expresó a través de redes sociales la prioridad sobre el estado de salud del cabo primero: “Necesita sanar su cuerpo, su corazón y su mente”, señaló, subrayando que equipos médicos especializados ya están trabajando en su recuperación física. Además destacó la necesidad de “ser familia… sin miedo” y de acompañar el proceso emocional que implica volver tras una experiencia extrema de privación de libertad.
Recuperación física
Gallo ingresó al país tras ser liberado y repatriado en un vuelo gestionado conjuntamente por la Asociación del Fútbol Argentino y la Federación Venezolana de Fútbol, en una acción que combinó gestiones humanitarias y diplomáticas para asegurar su regreso tras 448 días de reclusión en el penal El Rodeo I.
La internación en el Edificio Centinela tiene como objetivo principal evaluar su estado físico general luego de un largo período de detención, incomunicación y, finalmente, una huelga de hambre que deterioró su peso corporal y condición general. Los equipos médicos desplegados realizan estudios para monitorear el impacto de esos factores y diseñar un plan de recuperación que contemple la regeneración de masa corporal, evaluación cardíaca y seguimiento de cualquier secuela derivada del cautiverio prolongado.
Recuperación emocional y familiar
Más allá de lo físico, Gómez destacó que el proceso de sanación también debe abordar lo emocional: “Ahora sólo necesitamos estar juntos. Mirarnos. Tocarnos. Confirmar que es real”, escribió, describiendo la mezcla de alivio, emoción y desafío que enfrenta toda la familia tras la larga separación.
En ese sentido, subrayó que aún guarda “preguntas” y sentimientos difíciles, pero que la prioridad inmediata es la reconstrucción de los vínculos familiares y el restablecimiento de una vida lo más normal posible después de un episodio traumático de detención prolongada en el extranjero.
Un regreso esperado
La liberación y el regreso de Gallo marcaron el cierre de una etapa de incertidumbre que se prolongó desde su detención en diciembre de 2024, cuando ingresó a Venezuela para visitar a su pareja y a su hijo y fue arrestado sin información clara sobre su paradero ni acceso a asistencia consular.
Autoridades argentinas y familiares celebran la liberación, aunque el foco inmediato se centra en acompañar al gendarme en el camino hacia la recuperación total, tanto física como psicológica.
