Wimbledon toma una fuerte decisión contra los influencers
Wimbledon decidió no otorgar acreditaciones de prensa a influencers en su próxima edición, en medio de las crecientes críticas de los tenistas por el comportamiento del público en el US Open. Además, el torneo británico permitirá confiscar elementos como aros de luz que puedan interrumpir los partidos. La medida busca preservar el silencio y la concentración que caracterizan al tenis.

Wimbledon prepara un fuerte cambio para su próxima edición. El tercer Grand Slam de la temporada decidió no otorgar acreditaciones de prensa a influencers y creadores de contenido, una medida que surge en medio de las reiteradas quejas de los tenistas por el comportamiento del público durante el actual US Open.
El torneo británico, uno de los eventos deportivos más tradicionales del mundo y el único Grand Slam que todavía se disputa sobre césped, busca de esta manera preservar uno de los principales códigos históricos del certamen: el respeto por el silencio y la concentración de los jugadores durante los puntos.
La decisión representa además un marcado contraste con lo ocurrido este año en Nueva York, donde la presencia de influencers y creadores de contenido se multiplicó tanto en las tribunas como en las zonas destinadas a la prensa. Esa situación generó malestar entre varios tenistas, que cuestionaron las distracciones producidas durante los partidos.
Aros de luz y fotos durante los partidos
Además de restringir las acreditaciones, Wimbledon prevé otorgar a las fuerzas de seguridad la posibilidad de confiscar determinados objetos utilizados por los creadores de contenido, entre ellos los conocidos aros de luz.
Este tipo de elementos ya provocó situaciones incómodas durante el US Open. Uno de los episodios más comentados tuvo como protagonista a la japonesa Naomi Osaka, cuyo partido de primera ronda frente a la rusa Anastasia Zakharova debió ser interrumpido por una situación vinculada con este tipo de actividad.
Las escenas de personas realizando fotografías y videos en plena tribuna también generaron cuestionamientos. Para los jugadores, el problema no está necesariamente en que se busque acercar el tenis a nuevas audiencias, sino en que esa actividad no interfiera con el desarrollo de los partidos.
Osaka se refirió a la situación y sostuvo que deben respetarse los códigos del deporte «por mera cortesía». La japonesa también consideró positivo que se intente popularizar el tenis, aunque reclamó que estas nuevas formas de contenido sean «gestionadas mejor».
Las fuertes críticas de Mannarino
Otro de los tenistas que expresó su malestar fue el francés Adrian Mannarino, quien apuntó directamente contra algunas de las conductas que se observan en las tribunas del US Open.
El experimentado jugador cuestionó que el público pueda desplazarse durante los puntos, una situación que, según señaló, es sancionada en otros torneos.
«No creo que sea lo mejor para el tenis en general», sostuvo Mannarino.
El francés también fue mucho más duro al describir el ambiente que se vive durante algunos partidos. «Hay olor a marihuana en la cancha, ruidos en todos lados. La verdad que se está convirtiendo de a poco en un zoológico», afirmó.
Las críticas reflejan una discusión que atraviesa al tenis profesional: cómo incorporar nuevas audiencias y aprovechar el alcance de las redes sociales sin modificar las condiciones necesarias para que los jugadores puedan competir al máximo nivel.
Con su decisión, Wimbledon se ubica del lado de una postura mucho más restrictiva y busca marcar límites claros para la generación de contenido dentro del torneo. El mensaje es contundente: la popularización del tenis no puede hacerse a costa de alterar la concentración de los protagonistas durante los partidos.
