Unión Europea–Mercosur: los puntos clave del acuerdo y los posibles beneficios para la Argentina
Tras 25 años de negociaciones, la Unión Europea y el Mercosur alcanzaron un acuerdo para crear la mayor zona de libre comercio del mundo. El entendimiento prevé una fuerte reducción de aranceles y cuotas históricas para productos estratégicos. Para la Argentina, implica oportunidades relevantes en exportaciones agrícolas, industriales y regionales.

Por Alejo Pombo
La Unión Europea (UE) y el Mercosur —integrado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia como Estados Partes— alcanzaron un acuerdo comercial histórico luego de 25 años de negociaciones. El entendimiento dará origen a la mayor zona de libre comercio del mundo, con un mercado potencial de más de 700 millones de personas y un impacto directo sobre cerca del 35% del comercio internacional.
Uno de los ejes centrales del acuerdo es la reducción y eliminación de aranceles. La UE eliminará impuestos para el 92% de las exportaciones del Mercosur y otorgará acceso preferencial a otro 7,5%, lo que implica que el 99% de las exportaciones agrícolas del bloque sudamericano se verán beneficiadas.
En el caso de la Argentina, el acuerdo contempla la eliminación de derechos de importación para una amplia gama de productos clave. Entre ellos se encuentran harina y porotos de soja, maní, frutas frescas, frutos secos, legumbres, aceites vegetales para uso industrial, despojos comestibles y productos pesqueros como merluza, vieiras y calamares. Estos rubros representan sectores estratégicos para el entramado exportador nacional.
Además, la Unión Europea concederá las cuotas comerciales más elevadas jamás otorgadas a un socio comercial. El esquema incluye 99.000 toneladas de carne vacuna, 180.000 toneladas de carne aviar, 1.000.000 de toneladas de maíz y 650.000 toneladas de etanol, con aranceles reducidos o directamente eliminados. En paralelo, se suprime el arancel del 20% correspondiente a la Cuota Hilton, que abarca 29.500 toneladas de carne de alta calidad.
Otro aspecto relevante es el reconocimiento de 104 indicaciones geográficas argentinas, principalmente asociadas a regiones productivas de vinos y alimentos regionales. Este punto favorecerá el posicionamiento internacional de zonas como la Patagonia y Cuyo, fortaleciendo el valor agregado de sus producciones.
El acuerdo también introduce cambios en materia de derechos de exportación. A partir del tercer año de vigencia, la mayoría de las mercaderías destinadas al mercado europeo quedarán exentas de retenciones, lo que mejorará la competitividad de las exportaciones argentinas. No obstante, se prevén excepciones para sectores específicos como soja, hidrocarburos, papel, corcho y chatarra.
En el plano sanitario y fitosanitario, el entendimiento establece reglas más previsibles para el acceso de productos argentinos al mercado europeo. Se fijan plazos obligatorios para auditorías y evaluaciones, se prioriza el respaldo científico y se crea un mecanismo bilateral de consultas, lo que apunta a reducir incertidumbres y demoras comerciales.
Desde la Unión Europea destacaron el carácter estratégico del acuerdo. “Estamos muy cerca de concretar un acuerdo histórico que abrirá nuevas oportunidades para la UE, Argentina y el Mercosur y fortalecerá una asociación de beneficio mutuo y valores compartidos”, afirmó el embajador de la UE en la Argentina, Erik Høeg, al subrayar que se trata del mayor acuerdo comercial a nivel global.
De avanzar en su ratificación, el acuerdo UE–Mercosur podría convertirse en una de las principales plataformas de inserción internacional para la Argentina, con impacto directo en exportaciones, empleo y desarrollo regional.
