Un joven de 19 años mató a su novia y baleó a su suegro durante una discusión en Ituzaingó
Camila Ruth Castro, de 18 años, murió tras recibir un disparo durante una discusión con su novio, Elías Barrionuevo, de 19, en una vivienda de Ituzaingó. Su padre también fue baleado y permanece bajo atención médica. El acusado escapó y fue detenido en General Rodríguez luego de que los investigadores rastrearan su teléfono celular.

Una joven de 18 años murió tras recibir un disparo durante una discusión con su novio, de 19, en una vivienda de la localidad bonaerense de Ituzaingó. El padre de la víctima también resultó herido y el acusado escapó del lugar, aunque finalmente fue detenido en General Rodríguez luego de que los investigadores rastrearan su teléfono celular.
El hecho ocurrió el martes en una casa ubicada sobre la calle Almagro al 2500. La víctima fue identificada como Camila Ruth Castro, mientras que el sospechoso es Elías Barrionuevo.
De acuerdo con las primeras actuaciones de la investigación, el joven habría mantenido una discusión con Camila por una cuestión de celos. En determinado momento intervino el padre de la joven y, según la hipótesis inicial, Barrionuevo sacó un arma y efectuó varios disparos.
Uno de los proyectiles alcanzó a Camila, mientras que otros dos impactaron en las piernas de su padre, identificado como Jorge.
Tras un llamado al 911, efectivos de la Comisaría 4ª de Ituzaingó se dirigieron al lugar. Camila fue encontrada gravemente herida en la calle y trasladada de urgencia al Hospital Bicentenario, donde murió pese a la atención médica recibida.
Su padre también fue llevado al centro de salud. Según relataron vecinos de la zona, pese a haber sido herido, logró salir a la calle junto a su hija para pedir ayuda.
«Él pedía auxilio y le decía a la chica que aguantara», contaron testigos, quienes también señalaron que en esos primeros minutos no habría conseguido que ningún vehículo se detuviera para asistirlos.
Una vecina que trabaja en una verdulería cercana contó que conocía a Camila porque era una clienta habitual. La mujer recordó haberla visto poco antes del ataque jugando con un cachorro en la vereda.
«Era una nena con muchas ganas de vivir», expresó.
La misma testigo relató que, después de los disparos, escucharon al acusado pedir ayuda. «Escuchamos al muchacho pedir ayuda, que llamemos a la Policía y a la ambulancia, y después se fue caminando. Pensamos que era un pariente», contó.
Otra persona que se encontraba en las inmediaciones habría observado parte del forcejeo previo al disparo.
Mientras avanzaba la investigación, los investigadores reconstruyeron los movimientos del sospechoso y lograron ubicarlo en General Rodríguez. El joven había llegado a la vivienda en un automóvil, pero después del ataque habría escapado a pie.
La detención se concretó luego del rastreo de su teléfono celular. Barrionuevo quedó a disposición de la Justicia y deberá responder por el hecho, mientras se intenta determinar con precisión cómo ocurrió el ataque y cuál fue la secuencia de los disparos.
Por el momento, la investigación continúa para establecer también dónde se encuentra el arma utilizada y reunir otros elementos que permitan reconstruir las circunstancias del femicidio.
