Sorpresiva salida en el ente que regula gas y electricidad

Néstor Marcelo Lamboglia presentó este lunes su renuncia a la presidencia del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), menos de un mes después de haber asumido el cargo. La salida se produjo en plena etapa de consolidación del nuevo organismo creado por la Ley Bases para unificar las funciones regulatorias de los sectores de gas y electricidad.
Tras la dimisión, la conducción quedó provisoriamente en manos del vicepresidente del ente, Vicente Serra, quien ejercerá la presidencia de manera interina hasta que el Poder Ejecutivo defina un reemplazante mediante el procedimiento previsto para la designación de autoridades.
Lamboglia había sido designado oficialmente el 4 de mayo por un período de cinco años. Su gestión coincidió con los primeros pasos de funcionamiento del ENRGE, organismo que absorbió las atribuciones que anteriormente ejercían el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) y el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas).
Según distintas versiones surgidas en el ámbito energético, la renuncia estuvo vinculada a diferencias internas dentro del directorio. Las tensiones habrían involucrado al vocal Marcelo Nachón, exinterventor del Enargas, y estarían relacionadas con criterios de gestión, distribución de funciones y la organización operativa del nuevo ente.
No obstante, desde sectores oficiales atribuyeron la salida a razones personales y descartaron conflictos internos como motivo de la decisión. Asimismo, destacaron el trabajo realizado por Lamboglia durante las semanas que estuvo al frente del organismo.
De acuerdo con fuentes vinculadas al ENRGE, el ahora exfuncionario comunicó su decisión a los integrantes del directorio durante la mañana y posteriormente formalizó su renuncia a través de los mecanismos administrativos correspondientes.
La salida se produce en un momento clave para el organismo, que todavía avanza en el proceso de integración de estructuras heredadas de los antiguos entes reguladores. Entre los desafíos pendientes figuran la unificación de equipos técnicos, la reorganización administrativa, la continuidad de contratos y la armonización de procedimientos internos.
Además, el ENRGE tiene a su cargo la supervisión de servicios públicos estratégicos y participa en la implementación de las políticas energéticas impulsadas por el Gobierno nacional, especialmente en materia tarifaria, regulación de concesiones y control de prestadoras.
La creación del ente fue uno de los cambios institucionales incorporados por la Ley Bases, con el objetivo de centralizar funciones regulatorias y reducir estructuras administrativas dentro del Estado.
Mientras el Gobierno analiza posibles candidatos para ocupar la presidencia de manera permanente, Serra continuará al frente del organismo para garantizar la continuidad de las tareas regulatorias y administrativas en una etapa considerada clave para el futuro del sector energético.
