13 febrero, 2026

San Luis: Veterinarios en alerta tras el insólito pedido de atención de un joven therian

0

Un hombre de 30 años, perteneciente a la comunidad therian (personas que se identifican como animales), acudió a una veterinaria de San Luis junto a su «amo» solicitando tratamiento para el «moquillo». El profesional a cargo rechazó la atención alegando impedimentos legales y biológicos, mientras que el Colegio de Veterinarios provincial advirtió sobre la violencia que implican los «escraches» grabados por los usuarios en estas situaciones.

Por Alejo Pombo

Lo que comenzó como una consulta médica terminó en un debate sobre los límites de la ley y la identidad. En un episodio sin precedentes en la provincia de San Luis, un hombre de aproximadamente 30 años se presentó en una clínica veterinaria manifestando síntomas de un supuesto «moquillo», una patología viral grave que afecta a los cánidos, pero inexistente en seres humanos. El paciente, que se identifica como un therian (específicamente un perro), llegó acompañado por otra persona de 40 años que cumplía el rol de su «amo».

La presidenta del Colegio de Veterinarios de San Luis, Verónica Veglia, confirmó el hecho y respaldó el accionar del profesional interviniente. «Nosotros no podemos atender personas humanas; sería incurrir en el ejercicio ilegal de la medicina», explicó Veglia. La negativa del veterinario no fue solo una cuestión de identidad, sino una barrera científica insalvable: la fisiología y las patologías animales difieren radicalmente de las humanas, y un tratamiento veterinario aplicado a un hombre podría tener consecuencias fatales.

El tono de la consulta subió de intensidad cuando los acompañantes comenzaron a grabar la escena con sus teléfonos celulares, una práctica que el Colegio de Veterinarios definió como una forma de «violencia psicológica». Según Veglia, estos videos suelen utilizarse para realizar «escraches» en redes sociales, coartando la libertad de acción del profesional que, ante todo, debe cumplir con su juramento hipocrático dentro de las especies que su título le permite tratar.

Finalmente, tras la insistencia del personal de la clínica, los solicitantes se retiraron con la recomendación de asistir a un centro de salud pública provincial. El caso deja abierta una incógnita sobre cómo deberán reaccionar las instituciones sanitarias ante una comunidad, la therian, que crece exponencialmente y que empieza a demandar servicios que desafían las normativas legales vigentes en Argentina.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *