Rusia confirmó el uso del misil Oreshnik en un ataque masivo
Rusia confirmó el uso del misil hipersónico Oreshnik durante una ofensiva masiva contra Ucrania que dejó muertos y decenas de heridos. Zelenski denunció el ataque y calificó a los responsables como “genuinamente locos”, mientras crece la preocupación internacional por el empleo de un arma con capacidad nuclear.

Rusia confirmó este fin de semana el uso del misil balístico hipersónico Oreshnik durante una ofensiva masiva contra Ucrania, en una de las mayores operaciones aéreas registradas desde el inicio de la guerra. El ataque dejó al menos cuatro muertos y cerca de un centenar de heridos, según informaron las autoridades ucranianas.
La ofensiva combinó el lanzamiento de aproximadamente 600 drones y 90 misiles de distintos tipos contra objetivos ubicados en varias regiones del país. De acuerdo con la Fuerza Aérea de Ucrania, gran parte de los proyectiles fueron interceptados, aunque numerosos impactos provocaron daños en áreas urbanas e infraestructura civil.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció que uno de los misiles Oreshnik impactó en las inmediaciones de Bila Tserkva, una ciudad situada al sur de Kiev. Tras el ataque, el mandatario publicó un duro mensaje en Telegram en el que acusó al Kremlin de profundizar la escalada bélica y afirmó que los responsables “están genuinamente locos”.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso confirmó oficialmente la utilización del sistema Oreshnik durante la operación militar. Moscú sostuvo que el ataque estuvo dirigido contra instalaciones militares, centros de mando e infraestructura estratégica vinculada al esfuerzo bélico ucraniano.
La ofensiva también incluyó otros sistemas avanzados del arsenal ruso, entre ellos los misiles Iskander, Kinzhal y Tsirkon. Desde el Kremlin señalaron que la operación fue una respuesta a recientes ataques atribuidos a Ucrania contra territorios bajo control ruso.
El uso del Oreshnik generó especial preocupación en la comunidad internacional debido a las características del arma. Se trata de un misil balístico de alcance intermedio con capacidad para transportar cargas convencionales o nucleares y alcanzar velocidades superiores a Mach 10, es decir, más de diez veces la velocidad del sonido.
Especialistas en defensa señalan que su elevada velocidad y capacidad de maniobra dificultan considerablemente su intercepción por parte de los sistemas antimisiles actualmente en servicio, lo que lo convierte en uno de los desarrollos más avanzados del arsenal estratégico ruso.
Según las autoridades ucranianas, esta es la tercera vez que Rusia utiliza el Oreshnik desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022. El misil había sido empleado anteriormente en ataques contra Dnipro, en noviembre de 2024, y en la región de Lviv a comienzos de 2026.
Las consecuencias del bombardeo se sintieron principalmente en Kiev y sus alrededores. Equipos de emergencia trabajaron durante horas para controlar incendios, asistir a los heridos y evaluar los daños ocasionados en viviendas, escuelas y otras edificaciones alcanzadas por los proyectiles.
El ataque se produjo además en un momento de fuerte tensión diplomática y cuando los esfuerzos internacionales para avanzar hacia una negociación de paz continúan sin mostrar avances concretos. La utilización de un misil con capacidad nuclear, aunque haya sido equipado con una carga convencional, fue interpretada por varios gobiernos occidentales como una nueva señal de presión estratégica por parte de Moscú.
