Pochoclos, tres dedos y «corruptos y chorros»: el detrás de escena del informe de Adorni en Diputados
El informe de gestión de Manuel Adorni en Diputados fue, antes que un debate institucional, un espectáculo de trincheras. Pochoclos repartidos por Paulón al propio Menem, un cartel de «Todo muy claro, menos las explicaciones» entregado en mano al jefe de Gabinete, tres dedos de Grabois al ritmo de Los Juegos del Hambre y Milei insultando a la prensa al salir.

Pochoclos, carteles, tres dedos y una máquina del lado equivocado del estrado: el informe de gestión de Adorni fue, sobre todo, un espectáculo.
La sesión en la que Manuel Adorni presentó su primer informe de gestión ante la Cámara de Diputados — con la Justicia investigando su patrimonio y sus viajes en efectivo — terminó siendo, en buena medida, lo que la oposición anticipó que sería: un show. Pero el espectáculo no fue solo político. Fue también irónico, gestual y, en algunos momentos, directamente futbolero. Estas son las escenas que el discurso oficial no cubrió.
El origen de los pochoclos
La historia empieza antes de que se abran los micrófonos. En una charla previa en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, fue el propio diputado Esteban Paulón quien anticipó que la sesión sería «picante» y recomendó «comprar pochoclos». Martín Menem recogió la frase y la difundió, convirtiéndola en el símbolo de la jornada. Paulón decidió llevarla al pie de la letra.
Minutos antes de que comenzara oficialmente la sesión, el diputado santafesino del socialismo irrumpió en el recinto con delantal y una máquina de hacer pochoclos. Los repartió entre sus colegas de la oposición y, en el gesto más irónico del día, le ofreció un paquete al propio Menem — quien había lanzado la frase — antes de que se entonara el himno.
El cartel de Leiva y la respuesta de Lemoine
Más tarde, durante el discurso de Adorni, el diputado Aldo Leiva se acercó al estrado y le entregó en mano al jefe de Gabinete un volante que rezaba: «Todo muy claro, menos las explicaciones.» La frase apuntaba directamente a las causas judiciales que pesan sobre el funcionario por su patrimonio y sus viajes en efectivo. La libertaria Lilia Lemoine se apresuró a intervenir y alejó a Leiva del estrado, en una escena que desató los abucheos del bloque oficialista.
Grabois y los tres dedos
Casi sin inmutarse durante la mayor parte del discurso, Juan Grabois eligió un momento específico para responder. Cuando Adorni atacó a los «gerentes de la pobreza» — «en nuestro Gobierno podrán manifestarse por la vereda o asumir una banca por la oposición», dijo el jefe de Gabinete —, Grabois levantó tres dedos en el saludo de «Los Juegos del Hambre», símbolo de resistencia que la oposición también asocia al 3% electoral de Karina Milei. Sin palabras, la respuesta dio vuelta en las redes en minutos.
Los gritos de Milei
El Presidente protagonizó dos episodios sonoros. Al ingresar al edificio, fue consultado por un periodista sobre si Adorni es corrupto. «¡Corruptos son ustedes!», respondió mientras se alejaba escoltado por el operativo de seguridad. Cuando Adorni entró al recinto, Milei lo alentó desde el palco: «¡Vamos, Manuel!» Ante el grito de «¡cómplice del genocidio en Gaza!» que lanzó la diputada Romina del Pla, el Presidente retrucó: «¡Tus ideas mataron a 150 millones de personas! ¡Ustedes son los asesinos!» Al retirarse, el ciclo se cerró como empezó: en el Salón de Pasos Perdidos, Milei insultó a los periodistas que lo esperaban: «Corruptos y chorros.»
El palco y lo que Adorni no dijo
El respaldo oficial fue inusual para un informe de gestión. En los palcos del Congreso estaban Javier y Karina Milei, el ministro de Economía Luis Caputo, Sandra Pettovello, el canciller Pablo Quirno, Diego Santilli, Federico Sturzenegger, Patricia Bullrich, Santiago Caputo, Alejandra Monteoliva y el ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques, entre otros. Lo que la prensa bautizó como el «Adornipalooza» fue, en simultáneo, un acto de respaldo masivo y una sesión con el tiempo de preguntas recortado al máximo: cinco minutos por legislador, sin reunión previa de Labor Parlamentaria.
Adorni leyó durante toda la sesión. Sobre sus causas judiciales dijo que «todo está siendo investigado por la Justicia» y que en su próxima declaración jurada «estará todo actualizado.» No aclaró que la Oficina Anticorrupción prorrogó el vencimiento de ese trámite del 30 de mayo al 31 de julio de 2026 — mediante la Resolución 3/2026 — en el momento de mayor exposición judicial del funcionario. Sobre sus viajes en efectivo, los enmarcó como «del ámbito privado» y aseguró que «el Estado no pagó esos viajes.» Y cerró con una frase que resumió su estrategia del día: «No cometí ningún delito y voy a demostrarlo en la Justicia.»
El propio Adorni tuiteó al terminar: «Gracias a todos. El mejor gabinete de la historia de la humanidad. Fin.»
