Obras y acuerdos: las claves detrás del fracaso opositor en Diputados
El oficialismo consiguió frustrar la sesión opositora contra el DNU 70/2023 tras negociar con gobernadores aliados y avanzar en reclamos por obras públicas y cambios legislativos. Diego Santilli y Martín Menem tuvieron un papel central en las gestiones, mientras el Gobierno busca sostener esos acuerdos para las próximas votaciones.

El Gobierno de Javier Milei logró bloquear el intento opositor de debatir la derogación del DNU 70/2023 en la Cámara de Diputados mediante negociaciones con gobernadores aliados y acuerdos vinculados con obras públicas y proyectos legislativos.
La sesión especial del jueves fracasó porque la oposición reunió 121 diputados, ocho menos de los 129 necesarios para alcanzar el quórum.
En la Casa Rosada atribuyeron un papel central al jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien mantuvo contactos con mandatarios provinciales y legisladores para evitar que acompañaran la iniciativa opositora. Entre los gobernadores involucrados en las negociaciones aparecen Maximiliano Pullaro, de Santa Fe; Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Rolando Figueroa, de Neuquén; Carlos Sadir, de Jujuy; Marcelo Orrego, de San Juan; e Ignacio Torres, de Chubut.
Las conversaciones incluyeron reclamos provinciales por obras de infraestructura y compromisos para avanzar con proyectos pendientes. En ese contexto, las provincias buscan recuperar inversiones en rutas nacionales y mejorar corredores clave para el transporte de cargas y la seguridad vial.
Uno de los antecedentes es el acuerdo firmado por Pullaro con el Gobierno nacional para que Santa Fe asuma durante 20 años la administración, el mantenimiento y la ejecución de obras en la Ruta Nacional A012, con recursos propios. El convenio fue rubricado en julio junto con Karina Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo.
Orrego, por su parte, se reunió el jueves con Santilli en la Casa Rosada. Según se informó, durante el encuentro repasaron el avance de las obras del tramo II de la Ruta Nacional 40, una infraestructura relevante para la conectividad de San Juan.
Otro frente de negociación estuvo vinculado con Salta y el proyecto de ampliación del ferrocarril Belgrano Cargas. El gobernador Gustavo Sáenz había cuestionado que los ramales C14 y C15 figuraran como optativos en los pliegos de la licitación. Frente al reclamo, el Gobierno prometió avanzar con inversiones y analizar la situación con empresarios de la región.
Desde el Ejecutivo señalaron que Santilli trabaja para “acercar posiciones y construir acuerdos para sostener las reformas”. La estrategia apunta a mantener el respaldo de los mandatarios provinciales en un Congreso donde el oficialismo necesita apoyos de otros bloques para avanzar con su agenda.
Otro movimiento relevante fue la decisión de La Libertad Avanza de incorporar la restitución de la Ley de Tierras Rurales en su proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La iniciativa busca restablecer los límites a la adquisición de tierras por parte de extranjeros, una demanda que había ganado fuerza entre gobernadores y sectores políticos tras los cambios vinculados con el DNU 70/2023.
El proyecto deberá continuar su recorrido legislativo en el Senado. La decisión oficialista fue interpretada como una concesión dentro de las negociaciones con sectores que reclamaban preservar restricciones a la compra de tierras rurales.
En paralelo, en el oficialismo destacaron el rol del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien mantuvo contactos con distintos espacios para evitar que la oposición reuniera el número necesario para abrir la sesión.
Tras la caída de la convocatoria, Menem cuestionó a los bloques que impulsaban el debate y sostuvo que habían intentado frenar el rumbo del Gobierno. El resultado parlamentario permitió que el DNU continuara vigente, aunque no despejó las dudas sobre el vínculo futuro entre la Casa Rosada y sus aliados provinciales.
El desafío para el Ejecutivo será sostener esos acuerdos en las próximas discusiones, entre ellas el Presupuesto 2027 y otras reformas que requieren apoyos legislativos. La sesión fallida mostró el peso de los gobernadores en la negociación parlamentaria, pero también dejó abierta la incógnita sobre qué contraprestaciones políticas y económicas exigirán a cambio de acompañar la agenda oficial.
