Milei cuestionó la baja natalidad y apuntó contra el aborto
Javier Milei cuestionó la baja natalidad en la Argentina y la vinculó con el crecimiento económico y el futuro del sistema previsional. Durante el Council of the Americas, responsabilizó por el fenómeno a la legalización del aborto y afirmó: «Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes». Los datos oficiales muestran, sin embargo, que el descenso de los nacimientos es una tendencia demográfica que comenzó antes de la sanción de la ley en 2020.

El presidente Javier Milei cuestionó la caída de la natalidad en la Argentina y la vinculó con las dificultades para sostener el crecimiento económico y financiar el sistema previsional. Durante el cierre del Council of the Americas, responsabilizó por ese fenómeno a la legalización del aborto y apuntó contra el movimiento que impulsó esa legislación.
«Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes», afirmó Milei ante empresarios, funcionarios y gobernadores durante su discurso en el Hotel Alvear de Buenos Aires.
El Presidente sostuvo que la Argentina ya no alcanza una tasa de crecimiento poblacional y de natalidad que permita la «reposición» de la población. A partir de ese diagnóstico, vinculó la menor cantidad de nacimientos con la disponibilidad futura de trabajadores y con el financiamiento de las jubilaciones.
«Por lo tanto, esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos está costando caro en términos de crecimiento. Y ni les cuento en términos de sistema previsional», afirmó.
La caída de la natalidad es un fenómeno que efectivamente atraviesa a la Argentina desde hace años. Los registros oficiales del Ministerio de Salud muestran una reducción sostenida de los nacimientos, mientras que el INDEC incorporó el descenso de la fecundidad como uno de los componentes centrales de sus proyecciones demográficas.
Sin embargo, la afirmación de Milei que vincula directamente ese proceso con la legalización del aborto requiere una consideración adicional: la caída de la natalidad comenzó varios años antes de la sanción de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, aprobada en diciembre de 2020. Por lo tanto, no resulta correcto presentar al aborto legal como explicación única de la evolución demográfica argentina.
Los datos oficiales disponibles permiten observar que el descenso de los nacimientos forma parte de una tendencia de más largo plazo. El INDEC señala que sus proyecciones de población contemplan la evolución de la natalidad y la fecundidad como variables demográficas estructurales y proyectan su comportamiento hasta 2040.
El planteo del Presidente estuvo directamente relacionado con su visión sobre el crecimiento económico. Milei sostuvo que la expansión de una economía no depende únicamente del rendimiento del capital, sino también de la evolución del mercado laboral y de la población disponible para trabajar.
En ese punto, vinculó la menor cantidad de nacimientos con el denominado capital humano y con la posibilidad de sostener el crecimiento en las próximas décadas.
La preocupación por el envejecimiento poblacional y el financiamiento de los sistemas previsionales, en cambio, constituye un fenómeno demográfico ampliamente estudiado. Una menor cantidad de personas en edad laboral en relación con la población jubilada puede aumentar la presión sobre los sistemas de seguridad social.
Durante el mismo discurso, Milei volvió a defender los resultados económicos de su gestión. «¿Falta? Sí, claro que falta un montón. La foto sigue siendo horrible, pero la película es la mejor de la historia argentina», afirmó.
El mandatario también se refirió al cierre de empresas provocado, según reconoció, por el proceso de apertura y transformación de la economía. «Es cierto que desaparecen», admitió, aunque sostuvo que al mismo tiempo se crean nuevas compañías y se generan puestos de trabajo.
«Si fuera tan así que son todas las que cierran y no abre ninguna, tendría que estar volando el desempleo», argumentó Milei, quien mencionó una tasa de desocupación del 7,8%.
La referencia corresponde al último dato de desempleo que el Presidente utilizó durante su exposición y formó parte de su defensa del rumbo económico frente a las críticas por la situación del mercado laboral.
El tramo dedicado a la natalidad se produjo después de que Milei destacara la reducción de la inflación y planteara sus principales objetivos económicos para los próximos años. El Presidente sostuvo que el crecimiento requiere no solo capital e inversión, sino también una población económicamente activa suficiente para sostener la producción.
La Argentina atraviesa así un proceso de transformación demográfica que excede el debate sobre la interrupción voluntaria del embarazo. La evolución de los nacimientos, la postergación de la maternidad, los cambios en las decisiones familiares y las condiciones económicas y sociales forman parte de un fenómeno que se viene desarrollando desde antes de la sanción de la ley de aborto.
