1 septiembre, 2026

Más de 1,2 millones de argentinos quedaron sin obra social ni prepaga durante el gobierno de Milei

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Entre fines de 2023 y el primer trimestre de 2026, 1.246.285 personas dejaron de contar con obra social, prepaga o mutual y pasaron a depender exclusivamente del sistema público, según un análisis del Instituto Argentina Grande sobre datos de la EPH. El fenómeno coincide con fuertes aumentos de las prepagas y una caída del empleo registrado.

Más de 1,2 millones de personas pasaron a depender exclusivamente del sistema público de salud desde fines de 2023, en un período marcado por el aumento de las cuotas de las prepagas y la pérdida de puestos de trabajo registrados. El dato surge de un análisis del Instituto Argentina Grande (IAG), elaborado a partir de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC.

Según el relevamiento, entre el cuarto trimestre de 2023 y el primero de 2026, la cantidad de personas que no contaban con obra social, prepaga ni mutual pasó de 9.428.131 a 10.674.416. Son 1.246.285 personas más en esa situación.

El porcentaje también aumentó: pasó del 32% al 35,6% de la población relevada por la EPH. El último trimestre analizado, además, registró el mayor incremento durante la actual gestión: entre el cuarto trimestre de 2025 y el primero de 2026 se sumaron 231.141 personas al universo que depende exclusivamente del sistema público, un aumento del 2,2% en apenas tres meses.

El dato requiere una precisión: el informe no afirma que las 1.246.285 personas hayan sido todas afiliadas a una prepaga y luego hayan abandonado ese servicio. La medición compara a quienes tenían algún tipo de cobertura —obra social, prepaga o mutual— con quienes quedaron sin ninguna de esas opciones y dependen del sistema público.

El cambio se produjo en paralelo con un fuerte aumento del costo de la medicina prepaga. De acuerdo con el IAG, entre noviembre de 2023 y julio de 2026 las cuotas acumularon una suba del 475%, mientras que la inflación acumulada en el mismo período fue del 329%. Otros cortes del informe, con períodos ligeramente diferentes, ubican el aumento de las prepagas en torno al 460%, por lo que la comparación depende de la fecha de cierre utilizada.

El mercado laboral es el otro factor señalado en el análisis. La pérdida de un empleo registrado puede implicar también la pérdida de la obra social asociada al puesto de trabajo, tanto para el trabajador como para su grupo familiar. El informe vincula el deterioro de la cobertura con la reducción del empleo privado registrado. Un relevamiento basado en datos laborales ubica esa pérdida en 241.746 puestos entre noviembre de 2023 y mayo de 2026.

La evolución trimestral muestra que el deterioro no fue uniforme. En el primer trimestre de 2024 había 9.348.665 personas sin obra social, prepaga ni mutual. La cifra subió a 9.632.440 en el segundo trimestre y a 9.873.933 en el tercero, aunque cerró ese año con una baja hasta 9.628.991.

Durante 2025, el número volvió a crecer. Alcanzó 10.013.922 personas en el primer trimestre, bajó levemente a 9.901.808 en el segundo y volvió a subir hasta 10.128.185 en el tercero y 10.443.275 en el cuarto. Finalmente, el primer trimestre de 2026 marcó el máximo de la serie analizada, con 10.674.416 personas sin obra social, prepaga ni mutual.

El impacto tampoco fue igual en todas las edades. Entre los jóvenes de 15 a 29 años, el 49,9% no tenía obra social, prepaga ni mutual en el primer trimestre de 2026 y dependía exclusivamente del sistema público. Son 438.790 jóvenes más en esa situación que a fines de 2023.

La distribución territorial también muestra diferencias importantes. En el Gran Buenos Aires, la proporción de personas sin cobertura privada pasó del 30,8% al 35,9%, mientras que la cantidad de personas en esa condición aumentó un 21,4%. El informe identifica además incrementos importantes en distintas regiones del país.

Entre los aglomerados urbanos relevados, Ushuaia-Río Grande registró el mayor crecimiento porcentual de población sin cobertura privada, con un 47,1%. Le siguieron Viedma-Carmen de Patagones, con un 40,1%, y Gran Catamarca, con un 21,8%.

En términos regionales, el Noreste aparece como una de las zonas con mayor proporción de población que depende exclusivamente del sistema público: alcanzó el 46,3%, frente al 44,3% registrado a fines de 2023. En Cuyo pasó del 34,3% al 38%; en la Patagonia, del 21,5% al 23,4%; en la región Pampeana, del 30,2% al 32%; y en el Noroeste llegó al 39,6%.

El fenómeno también se repartió prácticamente por igual entre mujeres y varones. Entre las mujeres, 624.948 personas se incorporaron al universo sin cobertura privada, mientras que entre los hombres fueron 621.337, de acuerdo con el procesamiento realizado por el IAG.

La consecuencia más directa es un aumento potencial de la demanda sobre hospitales y centros de salud públicos. Solo durante el primer trimestre de 2026, otras 231.141 personas pasaron a depender exclusivamente de ese sistema.

El dato adquiere especial relevancia porque la pérdida de cobertura no ocurre de manera aislada: se produce al mismo tiempo que las familias enfrentan mayores costos para sostener una cobertura privada y un mercado laboral que todavía registra menos puestos formales que antes del cambio de gobierno.

Por ahora, el primer trimestre de 2026 es el último dato disponible de esta serie basada en la EPH. Con esa información, el universo de personas sin obra social, prepaga ni mutual llegó a 10,67 millones, equivalente al 35,6% de la población relevada.

El número marca un cambio concreto en el mapa de acceso a la salud en la Argentina: más personas que hasta hace pocos años contaban con algún mecanismo de cobertura pasaron a depender exclusivamente de hospitales y centros de atención del sistema público.

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