3 septiembre, 2026

La UIA reclamó respeto al Gobierno y advirtió por la caída de la industria y el empleo

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En el acto por el Día de la Industria, el presidente de la UIA, Martín Rappallini, reclamó al Gobierno que termine con las descalificaciones contra el sector productivo. Advirtió que la actividad industrial está 10% por debajo de 2022 y que se perdieron 90.000 empleos registrados desde agosto de 2023. También pidió reducir la presión tributaria, mejorar el acceso al crédito y combatir la competencia desleal.

La Unión Industrial Argentina (UIA) reclamó este miércoles al Gobierno respeto hacia el sector productivo y pidió mejores condiciones para que las empresas puedan competir. El planteo fue realizado por el presidente de la entidad, Martín Rappallini, durante el acto central por el Día de la Industria.

La ceremonia se realizó en la planta del Laboratorio Elea, en Malvinas Argentinas, ante más de 200 empresarios. Entre las autoridades presentes estuvo el secretario de Coordinación de Producción y Comercio, Pablo Lavigne. Javier Milei no participó del encuentro, al igual que el ministro de Economía, Luis Caputo. Tampoco estuvo el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien había confirmado su presencia pero finalmente desistió.

Desde el escenario, Rappallini reclamó terminar con la hostilidad hacia el sector industrial y planteó la necesidad de construir un vínculo diferente entre el Gobierno y quienes producen.

“Debemos dejar atrás las descalificaciones y las agresiones hacia quienes producen”, afirmó.

El titular de la UIA planteó como metáfora la necesidad de construir un “puente” entre el modelo económico anterior y uno basado en una mayor competitividad.

“El sector industrial, la UIA, pide un puente entre la economía que estamos dejando atrás y la economía competitiva que queremos construir”, sostuvo.

Rappallini describió un escenario marcado por un “triple desafío”: recuperar los niveles de actividad, adaptarse a una competencia internacional más fuerte y reducir los costos internos.

Según los datos expuestos durante el encuentro, la producción industrial se encuentra 10% por debajo de los niveles de 2022 y algunas ramas acumulan retrocesos de entre 25% y 30%. Además, desde agosto de 2023 el sector habría perdido 90.000 puestos de trabajo asalariados registrados.

El dirigente también destacó el comportamiento de los precios industriales frente a la inflación general y sostuvo que la industria contribuyó al proceso de estabilización.

Mientras los servicios acumularon aumentos cercanos al 400% en dos años, según los datos citados por Rappallini, los precios industriales avanzaron 140%.

“La industria le está poniendo el hombro a la estabilización”, afirmó.

Sin embargo, advirtió que la evolución de los precios no puede ser el único indicador para evaluar la marcha de la economía. “La economía no puede medirse solamente por la evolución de la inflación”, sostuvo, y reclamó políticas que permitan mejorar el acceso al crédito para capital de trabajo, inversión, vivienda y consumo.

Otro de los ejes del discurso fue la presión tributaria. La UIA propuso avanzar en un Pacto Fiscal Industrial Federal que permita a la Nación, las provincias y los municipios reducir de manera gradual y coordinada la carga impositiva sobre la producción.

Rappallini citó además un informe según el cual la Argentina se encuentra entre los países con mayor presión fiscal sobre el sector formal, con una carga estimada en el 56%.

El titular de la UIA respaldó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el denominado Súper RIGI, aunque reclamó que los beneficios no queden restringidos a determinados sectores.

“No debe ser el Estado quien determine qué sectores tienen futuro en la Argentina y cuáles no”, afirmó.

La competencia desleal también ocupó un lugar central en el reclamo. Rappallini sostuvo que, en algunas ramas industriales, los productos que ingresan por circuitos irregulares representan entre el 30% y el 50% del mercado.

“Esto lejos está de ser libre mercado”, cuestionó.

En materia energética, pidió que Vaca Muerta no sea solamente una plataforma para exportar hidrocarburos, sino también una herramienta para impulsar la producción industrial argentina.

Según planteó, numerosas pequeñas y medianas empresas recibieron facturas de gas y electricidad que llegaron a multiplicarse por tres o incluso por cinco.

“Seguimos aguardando una respuesta”, manifestó.

El dirigente también reclamó medidas para reducir la morosidad, mejorar la infraestructura y avanzar en cambios vinculados con la agenda laboral.

El cierre del discurso tuvo un fuerte contenido institucional. Rappallini insistió en que el debate sobre el futuro de la industria debe superar las diferencias entre sectores y convertirse en una discusión sobre el modelo de país.

“Podemos tener diferencias, incluso debatir qué políticas necesita la Argentina, pero el respeto tiene que ser parte fundamental de nuestra convivencia democrática”, afirmó.

Finalmente, destacó el peso de la industria en la economía argentina y sostuvo que el sector representa cerca del 18% del PBI, el 20% del empleo y el 30% de la recaudación.

“La discusión industrial no es una discusión sectorial: lo que hoy estamos discutiendo es qué país construimos para los próximos 30 años”, concluyó.

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