Por Gabriel Rodriguez

La Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) subió la tasa de interés 75 puntos básicos y la ubicó en el rango de 3/3,25%, la más alta en 14 años, en respuesta a la tasa de inflación interanual de 8,3% que se produjo en agosto.

El incremento estuvo en línea con las previsiones de la mayoría de los analistas, luego que del titular de la Reserva Federal, Jerome Powell, afirmó a principios de septiembre «La Fed tiene y acepta la responsabilidad de la estabilidad de precios.

Necesitamos actuar ahora».

La actual tasa de interés es la más elevada desde 2008 y responde al objetivo de la FED de encauzar la inflación al rango de 2% anual. Resultó la quinta consecutiva y la tercera del orden de los 75 puntos básicos.

Con este norte, las nuevas proyecciones estiman que podría elevarse por encima de 4,25% en 2022 y a 4,6% en 2023.

En su explicación respecto a la decisión adoptada la Fed dijo que los indicadores recientes «apuntan a un crecimiento modesto» en el gasto y la producción.

En este contexto redujo a 1,2% la previsión de crecimiento para 2023 y la ubicó en 1,7% para 2024 .

Asimismo, se espera que a tasa de desempleo trepe a 4,4% en 2023.

La semana pasada se conoció que la tasa de inflación en Estados Unidos de agosto había sido de 8,3%. De esta forma mostró cierta desaceleración con relación a julio cuando había sido de 8,5% pero estuvo levemente por encima del 8,1% que pronosticaban los analistas.

De allí que se reforzó la idea de que Powell mantendría una política agresiva en torno a la tasa de interés.