Por Alan Fox

Por primera vez, la ceremonia de los premios Oscar se desarrollará en tres sedes, dos de ellas fuera de los Estados Unidos, algo también inédito. La decisión se tomó para evitar una reunión multitudinaria.

Aprovechando que varios de los nominados viven en Gran Bretaña o Francia, la fiesta de la Academia de Hollywood de hoy se hará en Londres y París, además de Los Angeles. Los organizadores tomaron la experiencia de otras noches de premios en tiempos de pandemia y eligieron evitar el Zoom o cualquier otro tipo de contacto remoto.

Las ausencias van a ser notables, pero prefirieron esa circunstancia a la frialdad verificada cuando el ganador no está en el lugar.

No habrá, entonces, agradecimientos por teléfono ni nada parecido en la edición 93 de los Oscar. La Academia espera así retener más público en la transmisión que será desde las 22 por TNT (además, desde las 21, la previa se podrá ver en TNT Series).

En Los Angeles se usarán el Dolby Theatre y una vieja estación de trenes para que los invitados puedan estar al aire libre. En la estación también estarán los músicos que interpretarán los temas principales de las cinco películas nominadas en el rubro Mejor Canción. Todos los asistentes estuvieron hasta hoy cumpliendo el aislamiento de diez días que pidió el presidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas David Rubin. Lógicamente, llevarán barbijo.

En Londres, la ceremonia será en British Film Institute. Y se hará en un horario no convencional, a partir de las 2 de la mañana, por la diferencia horaria con el Oeste del país norteamericano. En Londres los invitados podrán asistir con un invitado y ambos deberán tener un test reciente con resultado negativo de coronavirus. En París la celebración será en Canal Plus y los invitados no llevarán acompañantes.

La entrega del Oscar finalmente se concreta dos meses después de lo previsto. Pero siempre se supo que no sólo las características sino también la fecha de la ceremonia iría a estar supeditada a la crisis del Covid19-. No es la primera vez que el Oscar se entrega con el año tan avanzado. En la edición que ganó Conduciendo a Miss Daysi, en 1990, la fiesta fue el 24 de abril.

A causa de la no apertura de salas en todo el mundo, la Academia modificó la fecha límiete de estreno en pantalla grande y de esa forma esta vez compitieron mayor cantidad de producciones de Netflix, cuyas películas acumularon 35 nominaciones (diez de Mank, seis del El Juicio de los 7 de Chicago y cinco de La Madre del Blues.

Todos los condimentos respecto a las adaptaciones de la ceremonia a las previsiones por la pandemia no dejan en segundo plano la competencia por las distinciones. El film con más nominaciones es Mank, de David Fincher, que reune diez candidaturas. Luego están, todas con seis, Judas and the Black Messiah, de Shaka King; Nomadland, de Chloé Zhao; El Juicio de los 7 de Chicago, de Aaron Sorkin; Minari, de Lee Isaac Chung; El Padre, de Florian Zeller, y El sonido del metal, de Darius Marder.

Para los analistas, Mank no tiene chances de coronar la noche con varias estatuillas ni de ganar el premio mayor, la categoría mejor película.

Se basan en lo sucedido en otros premios (Globos de Oro, Bafta, Critics? Choice). En el rubro mejor película también están todas las que recibieron seis candidaturas, más Una Joven Prometedora.

Siempre muy interesante es la disputa entre las estrellas. Entre las actrices (ver infografía con las cinco nominadas), Frances McDormand (Nomadland) ya ganó el Bafta, pero iola Davis (La madre del Blues) se había impuesto en los premios del Sindicato de Actores (SAG). Las otras, además, no están fuera de carrera.

Entre los actores, hay cuatro peso pesados (comenzando por Anthony Hopkins, El Padre) y un desconocido Steven Yeun (Minari) que, sin embargo, cuenta con buenas chances. Varias miradas apuntan a Chadwick Boseman, La madre del Blues. (Ver infografía con todos los nominados).