La crisis de Ueno Bank desata un escándalo político en Paraguay
La intervención de Ueno Bank abrió una crisis financiera y política en Paraguay. El presidente Santiago Peña pidió la renuncia del titular del Banco Central y busca acelerar la devolución de los depósitos. La investigación incluye a ocho directivos y vuelve a poner bajo cuestionamiento los vínculos entre el Gobierno y el grupo propietario de la entidad.

La intervención de Ueno Bank, una de las principales entidades financieras de Paraguay, desató una crisis económica y política que golpea al gobierno de Santiago Peña. El Banco Central dispuso el inicio de un proceso de resolución tras detectar que el índice de solvencia de la entidad había caído por debajo del 50% del mínimo exigido. En medio del escándalo, el mandatario pidió la renuncia del titular del organismo, Carlos Carvallo, quien anunció que presentó su dimisión, aunque permanecerá en funciones durante el proceso.
La medida fue adoptada por unanimidad por el directorio del Banco Central del Paraguay (BCP). El procedimiento busca tomar el control de la entidad, preservar sus activos y establecer cómo se afrontarán sus obligaciones con los depositantes y otros acreedores.
Ueno Bank cuenta con alrededor de tres millones de clientes y administra entre 800 y 850 millones de dólares en fondos públicos, según estimaciones difundidas por medios internacionales. Entre los recursos comprometidos se encuentran depósitos del Instituto de Previsión Social (IPS), además de fondos de otras instituciones estatales y cajas jubilatorias.
Peña busca acelerar la devolución de los depósitos
Tras conocerse la intervención, Peña confirmó que había solicitado la salida de Carvallo y anunció un acuerdo con los titulares de ambas cámaras del Congreso para impulsar una ley que permita utilizar el Fondo de Garantía de Depósitos y agilizar los pagos a los ahorristas.
La iniciativa también apunta a proteger los recursos públicos colocados en la entidad, incluidos los pertenecientes al IPS y a otras cajas previsionales. El objetivo es establecer un mecanismo que permita recuperar esos fondos y evitar un perjuicio para las instituciones estatales.
El presidente sostuvo que se trata de un problema puntual de una entidad y no de una crisis general del sistema financiero paraguayo. También afirmó que quienes resulten responsables deberán responder ante la Justicia.
El alcance de la garantía es uno de los principales puntos de preocupación. El seguro de depósitos contempla una cobertura de hasta 75 salarios mínimos por persona, equivalente a unos 38.000 dólares. Según estimaciones citadas por Associated Press, ese límite alcanzaría a cerca del 97% de los depositantes, aunque deja incertidumbre sobre los saldos que superan el monto protegido.
Los vínculos políticos que complican al Gobierno
La crisis adquirió una dimensión política por los antecedentes comerciales entre Peña y el grupo empresario propietario de Ueno. El mandatario fue accionista de Ueno Holding, vinculado al Grupo Vázquez, y mantuvo relaciones comerciales con ese conglomerado hasta marzo de 2025.
También quedó bajo cuestionamiento la trayectoria de Carvallo: antes de asumir la presidencia del Banco Central, había estado al frente de una entidad predecesora de Ueno hasta agosto de 2023. Estos antecedentes reavivaron las críticas sobre posibles conflictos de intereses y la independencia del organismo encargado de supervisar a los bancos.
El Banco Central, por su parte, había señalado que Carvallo se había apartado de las decisiones vinculadas con la entidad. Sin embargo, la controversia ya había generado cuestionamientos de legisladores oficialistas y opositores sobre la actuación del regulador.
Investigación penal y detenciones
El caso también llegó a la Justicia. La Fiscalía paraguaya abrió una investigación a partir de una denuncia presentada por el Banco Central y ordenó la detención de ocho directivos y personas vinculadas a la entidad, entre ellos su CEO, Federico Miguel Vázquez Villasanti.
El Ministerio Público investiga posibles hechos de lesión de confianza, estafa y otras conductas económicas. Las autoridades aclararon que todavía deben analizar la documentación reunida y determinar si existen elementos suficientes para formular imputaciones.
Mientras tanto, clientes se acercaron a distintas sucursales para reclamar información y conocer cómo podrán recuperar sus ahorros. La interrupción de las operaciones y la incertidumbre sobre los plazos de devolución profundizaron la preocupación de los depositantes.
Un golpe a la imagen financiera de Paraguay
La intervención también encendió alertas sobre la reputación económica del país. Paraguay había buscado consolidarse como un destino atractivo para las inversiones extranjeras, apoyado en su estabilidad macroeconómica y en los incentivos para el capital regional.
La crisis de una entidad de rápido crecimiento, con millones de clientes y una fuerte presencia de fondos públicos, puso bajo la lupa los mecanismos de supervisión bancaria y la relación entre el poder político y los grandes grupos empresariales.
El desafío inmediato del Gobierno será garantizar la devolución de los depósitos protegidos, determinar qué ocurrirá con los fondos públicos y esclarecer las responsabilidades detrás del deterioro financiero de Ueno Bank.
