28 febrero, 2024

La clase media se desvanece: el impacto del aumento del costo de vida en Argentina

En medio de una Argentina empobrecida, donde más del 50% de la población lucha por llegar a fin de mes y millones no pueden garantizarse tres comidas diarias, ser parte de la clase media se torna cada vez más una quimera inalcanzable.

Por Gabriel Rodriguez

En medio de una Argentina empobrecida, donde más del 50% de la población lucha por llegar a fin de mes y millones no pueden garantizarse tres comidas diarias, ser parte de la clase media se torna cada vez más una quimera inalcanzable. Este desolador panorama refleja décadas de políticas económicas desacertadas, falta de inversión en educación e infraestructura, y un estancamiento en la modernización de leyes laborales.

El país, que alguna vez se destacó en indicadores como educación y salud, ahora se encuentra rezagado en rankings internacionales de desarrollo económico y social. Especialistas señalan que la mediocridad de la elite gobernante, incapaz de impulsar cambios significativos, ha llevado a Argentina por el camino del subdesarrollo.

A diferencia de Brasil, donde, a pesar de las diferencias ideológicas, se han mantenido políticas de Estado que permiten un crecimiento sostenido, Argentina se encuentra en un constante vaivén de cambios gubernamentales que desmantelan lo hecho por la administración anterior.

El aumento desmesurado del costo de vida, con una inflación del 25,5% en diciembre y un estimado del 20% en enero, ha elevado significativamente el umbral para mantenerse dentro de la clase media. Según datos de la Dirección General de Estadística y Censos de la ciudad de Buenos Aires, una familia de cuatro integrantes necesita alrededor de $888.116 mensuales para ser considerada de clase media. Este número aumenta considerablemente para aquellos que son inquilinos, alcanzando los $1.444.826.

El informe oficial también revela que más de 5 millones de personas en Argentina se encuentran en situación de indigencia, una realidad alarmante en un país con vastos recursos alimentarios.

En este contexto, donde el costo de vida se incrementa por encima del promedio en rubros esenciales como alimentos, transporte y salud, millones de argentinos se ven sumidos en la pobreza, enfrentando dificultades para satisfacer necesidades básicas como la alimentación y la vivienda.