La Ciudad reformó el Estatuto Docente con nuevos criterios de ascenso
La Ciudad de Buenos Aires presentó una reforma del Estatuto Docente que modifica los criterios para ascensos, evaluación, licencias y estabilidad laboral. Los cambios comenzarán a aplicarse desde 2027 y apuntan a priorizar la formación continua, el mérito profesional y la permanencia de los docentes en las escuelas.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó una reforma del Estatuto Docente que modificará los criterios de ascenso, evaluación, licencias y estabilidad laboral de maestros y profesores. La iniciativa forma parte de los programas Buenos Aires Aprende y Ser Docente, y comenzará a implementarse de manera gradual a partir de 2027 con el objetivo de fortalecer la formación profesional y reducir la rotación de docentes en las escuelas.
Durante la presentación, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, sostuvo que el sistema educativo debe adaptarse a los cambios tecnológicos y a las nuevas demandas del mercado laboral. En ese marco, aseguró que la reforma busca poner el foco en los aprendizajes, la capacitación permanente y el mérito profesional.
Uno de los principales cambios apunta a disminuir la movilidad de docentes entre establecimientos. Según el diagnóstico oficial, alrededor del 20% de los maestros cambia de escuela durante el ciclo lectivo, una situación que, según el Ejecutivo porteño, afecta la continuidad de los proyectos institucionales. Para revertir esa dinámica, los docentes titulares deberán permanecer al menos dos años en un establecimiento antes de solicitar un traslado, mientras que los interinos con un año de antigüedad tendrán prioridad para acceder a la titularización en la misma escuela.
La reglamentación también modifica el sistema de puntajes para concursos y ascensos. La antigüedad perderá peso relativo, al reducirse de un máximo de nueve a seis puntos sobre un total de 59, mientras que cobrarán mayor importancia los títulos universitarios, postítulos, especializaciones, maestrías y otras instancias de formación continua. Además, se eliminarán las categorías de «antecedentes pedagógicos» y «otros antecedentes».
A partir de 2027, quienes aspiren a desempeñarse como vicedirectores, directores o supervisores deberán contar con una licenciatura en Gestión Educativa o una carrera equivalente. Para acompañar esa transición, el Ministerio de Educación trabajará junto con la UniCABA y la Universidad de Buenos Aires para ampliar la oferta académica destinada a los futuros equipos de conducción. Los docentes que ya poseen esos títulos y ejercen cargos titulares continuarán percibiendo un adicional salarial de entre el 10% y el 15%.
Otro de los ejes de la reforma es la evaluación del desempeño. El nuevo sistema incorporará una rúbrica digital con indicadores específicos y niveles de calificación del uno al cinco. Además, para acceder a las calificaciones de «Muy Bueno» o «Sobresaliente», los docentes deberán acreditar un presentismo mínimo del 90%. La normativa también prevé un procedimiento simplificado para los casos de desempeño calificado como «Deficiente».
En materia de licencias, las administrativas pasarán a computarse por agente y no por cada cargo desempeñado, con el objetivo de unificar el beneficio para quienes trabajan en más de una institución. Asimismo, la cantidad máxima de días consecutivos por examen se reducirá de cinco a tres, aunque se mantendrá el total anual de 28 días. Las licencias por estudio deberán estar vinculadas directamente con la práctica docente o el desarrollo profesional.
Desde el Gobierno porteño reconocieron que los cambios pueden generar debate dentro de la comunidad educativa, pero defendieron la reforma como una herramienta para profesionalizar la carrera docente, fortalecer la permanencia de los equipos en las escuelas y mejorar los aprendizajes de los estudiantes.
