Hidrovía: Jan de Nul y Servimagnus asumieron por 25 años y redujeron el peaje
Vía Navegable Argentina, integrada por Jan de Nul y Servimagnus, comenzó este jueves a operar la Vía Navegable Troncal por los próximos 25 años. La nueva concesión arrancó con una reducción del 13,5% en el peaje, que pasó de USD 4,30 a USD 3,80 por TRN. El plan contempla obras de dragado, señalización, tecnología y profundización de la vía.

La Vía Navegable Troncal (VNT), conocida como Hidrovía, inició este jueves una nueva etapa con gestión privada. Vía Navegable Argentina (VNA), el consorcio integrado por la empresa belga Jan de Nul y la argentina Servimagnus, comenzó formalmente a operar la principal vía fluvial del comercio exterior argentino, con una concesión prevista por 25 años.
El primer cambio concreto para quienes utilizan la vía fue una reducción del 13,5% en el peaje, que pasó de USD 4,30 a USD 3,80 por tonelada de registro neto (TRN). La rebaja había sido establecida en el contrato de concesión y comenzó a regir junto con el inicio de la nueva gestión.
Según las estimaciones difundidas por VNA, la reducción de la tarifa podría generar un ahorro logístico de entre USD 375 millones y USD 456 millones anuales para el sector agroexportador. La intención del nuevo esquema es reducir costos y mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas.
La Hidrovía concentra cerca de 60 terminales portuarias y por sus distintos tramos circula aproximadamente el 80% de las exportaciones argentinas, por lo que su funcionamiento tiene un impacto directo sobre la actividad agroindustrial y el comercio exterior.
La nueva concesión contempla tareas de dragado, redragado, mantenimiento, señalización, profundización y ampliación de distintos sectores de la vía navegable, además de la incorporación de tecnología para mejorar la seguridad y eficiencia de la navegación.
Entre las herramientas previstas se encuentran cámaras, radares y sistemas digitales para el seguimiento de caudales y mareas. Durante los primeros meses también se realizarán estudios técnicos y ambientales antes de avanzar con las obras de profundización.
Uno de los objetivos centrales es que los buques puedan navegar con mejores condiciones y salir de los puertos de origen con mayor carga y menores demoras. Esto apunta especialmente a los puertos del Gran Rosario y del Litoral, desde donde se concentra una parte importante de las exportaciones argentinas.
El nuevo contrato fue firmado en julio por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación y Vía Navegable Argentina, luego de que el consorcio Jan de Nul-Servimagnus resultara ganador de la licitación. La concesión contempla la modernización, ampliación, operación y mantenimiento del sistema de señalización, además de las tareas de dragado y redragado.
El esquema supone un cambio respecto de la etapa anterior, al establecer una gestión privada a riesgo empresario, con recuperación de las inversiones a través del sistema de peaje. El Gobierno nacional había planteado durante el proceso licitatorio que el objetivo era atraer inversiones para modernizar una infraestructura considerada estratégica para el comercio exterior.
La inversión proyectada para los 25 años de concesión supera los USD 10.000 millones, destinados a obras de infraestructura, profundización, mantenimiento y modernización tecnológica de la vía.
La nueva etapa también contempla la participación de los usuarios privados y de las provincias ribereñas a través del Consejo de Control de la Vía Navegable, que tendrá funciones de seguimiento sobre el desarrollo de la concesión y el avance de las obras.
De esta manera, la Hidrovía comienza una etapa marcada por dos cambios inmediatos: una tarifa de peaje más baja y una administración privada con un programa de inversiones de largo plazo. El desafío será que las obras comprometidas se traduzcan en una navegación más eficiente, menores costos logísticos y mayor capacidad para transportar la producción argentina hacia los mercados internacionales.
