El hijo de la diputada Villaverde amenazó con llevar un arma al colegio en Cipolletti

Diez días después del crimen en San Cristóbal y horas después de conocerse la amenaza en La Matanza, llegó una tercera.
La directora de la escuela secundaria Estación Limay de Cipolletti, Río Negro, se presentó este viernes ante la Policía para denunciar que un alumno de segundo año había advertido a sus compañeros que iba a llevar un arma al colegio para matarlos. «Voy a venir con un arma y los voy a matar a todos», habría sido la frase. El joven es hijo de la diputada nacional Lorena Villaverde.
La Fiscalía N°1 de Cipolletti, a cargo de Eugenia Vallejos, ordenó medidas de prevención y seguridad en el establecimiento de la calle Ingeniero Krause 450 y dispuso que el adolescente no concurra a clases mientras dure la investigación. Intervinieron además la Policía, el SENAF y la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes. La seguridad en los alrededores del colegio fue reforzada con más efectivos que los habituales y un grupo de padres se autoconvocó para exigir medidas adicionales.
Según lo consignado por C5N, Villaverde se presentó en la institución para dialogar con las autoridades. El mismo medio señaló que la amenaza del joven tendría como trasfondo situaciones de bullying y burlas que habría recibido por parte de sus compañeros. Esa información no fue confirmada oficialmente.
El contexto que lo hace más grave
El episodio de Cipolletti no ocurre en el vacío. El 30 de marzo, un adolescente mató de un escopetazo a Ian Cabrera en la escuela de San Cristóbal, Santa Fe. Este mismo viernes se conoció que un joven de 15 años de La Matanza había amenazado por WhatsApp a excompañeros del Colegio Domingo Savio con «matarlos a todos, menos a los nuevos», y que era miembro de la misma comunidad en línea que el tirador santafesino.
Tres episodios en diez días, en tres provincias distintas. El patrón —amenazas con armas dirigidas a compañeros de colegio, en algunos casos con vínculos rastreables entre sí— está instalando una conversación que el sistema educativo y las autoridades de seguridad no pueden seguir abordando caso por caso.
