El Gobierno adjudicó la Hidrovía y completó su privatización
El Gobierno adjudicó la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay al consorcio integrado por Jan De Nul y Servimagnus. La gestión privada se extenderá por 25 años y Economía asegura que permitirá reducir costos logísticos, mejorar la navegabilidad y potenciar las exportaciones.

El Gobierno nacional adjudicó la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay al consorcio integrado por la firma belga Jan De Nul y la empresa argentina Servimagnus, que administrará durante los próximos 25 años la principal vía navegable del país. La decisión fue oficializada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) y marca el cierre del proceso licitatorio iniciado a fines de 2025.
La concesión comprende las tareas de dragado, redragado, señalización y mantenimiento de la Vía Navegable Troncal, el corredor por el que circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas y que conecta los principales polos productivos con los mercados internacionales.
El consorcio ganador se impuso en la evaluación técnica realizada por las autoridades, luego de competir con la también belga DEME. La propuesta obtuvo el mayor puntaje dentro del sistema de evaluación supervisado bajo estándares internacionales establecidos junto a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
Según la oferta presentada por Jan De Nul y Servimagnus, el proyecto contempla ingresos estimados superiores a los USD 15.700 millones durante toda la vigencia del contrato, con una facturación anual promedio cercana a los USD 628 millones. Además, prevé un incremento sostenido de la actividad comercial en el corredor fluvial.
Las proyecciones incluidas en la propuesta estiman un crecimiento del 38,1% en el tránsito internacional de embarcaciones y una expansión del 28,2% en el transporte de cabotaje. En tanto, la circulación de buques al norte de Santa Fe aumentaría más de un 50% gracias a las mejoras operativas previstas.
Desde el Ministerio de Economía destacaron que la nueva concesión permitirá reducir en un 13,5% los costos logísticos asociados al comercio exterior. Según la cartera que conduce Luis Caputo, la mejora en la profundidad y navegabilidad del canal facilitará que los buques completen sus cargas en los puertos argentinos, evitando costos adicionales y mejorando la competitividad de las exportaciones.
Entre las inversiones previstas figuran obras de profundización del canal, incorporación de nuevas tecnologías para la navegación, mejoras en la señalización y sistemas de control destinados a fortalecer la seguridad y la lucha contra el narcotráfico en la vía fluvial.
El contrato se desarrollará bajo el esquema de obra pública por peaje y a riesgo empresario, sin aportes del Estado nacional. Como requisito previo a la firma definitiva, el consorcio deberá constituir una Sociedad de Propósito Específico y presentar garantías por USD 75 millones.
La adjudicación pone fin a un proceso que estuvo marcado por controversias y cuestionamientos de algunos competidores. Incluso, en los últimos días, DEME presentó una nueva iniciativa para intentar revertir el resultado de la licitación, aunque el Gobierno avanzó con la adjudicación al considerar concluida la evaluación técnica y económica.
Con la firma del contrato, prevista para las próximas semanas, comenzará una nueva etapa para la Hidrovía Paraná-Paraguay, una infraestructura considerada estratégica para la economía argentina y para el comercio regional del Mercosur. El Estado mantendrá funciones de regulación y control, mientras que la operación quedará en manos privadas durante el período de concesión.
