Por Alejo Pombo

Un policía de civil mató ayer a balazos a un malviviente que atacaba a una mujer en Burzaco. No se trata de un hecho aislado, ya que estas muertes se reiteran con altas cifras. Más datos de la problemática.

Todo sucedió en pocos segundos, cuando un efectivo de la Policía Bonaerense se encontraba en su hogar de la localidad bonaerense de Burzaco y escuchó gritos desesperados que provenían de la casa de una mujer vecina. Al acercarse, observó a dos motochorros en pleno robo, por lo que dio la voz de alto tras identificarse como policía.

Los sujetos respondieron a balazos y se generó un tiroteo que terminó con un malviviente muerto. El caso no es aislado, ya que durante la pandemia suman 277 los delincuentes que resultaron abatidos en el marco de violentos asaltos en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano.

Se trata de una nueva Encuesta Mensual de Inseguridad (E.M.I.), desarrollada por la ONG Defendamos Buenos Aires con la asistencia del Estudio Miglino y Abogados y tomando como base fáctica, la información de todos los departamentos judiciales de la Provincia de Buenos Aires y el fuero de Instrucción de la Nación para la Capital Federal, más las Estadísticas criminales de la República Argentina brindadas por el Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) que recolecta información sobre los hechos presuntamente delictuosos registrados por las fuerzas policiales, las fuerzas federales de seguridad y otras entidades oficiales de recepción de denuncias.

«Hace pocas horas un agente de la Policía Bonaerense mató a un motochorro que intentó asaltar junto a un cómplice a una mujer en la puerta de su casa, en la localidad de Burzaco, Partido de Almirante Brown. El criminal resultó abatido en el cruce de las calles Andrade e Italia, Burzaco, cuando Martín Leonel Moyano, de 35 años y parte de la Unidad de Policía de Prevención Local de la Policía Bonaerense se encontraba en su casa y escuchó gritos de auxilio de una vecina que, al parecer, estaba siendo asaltada. En ese momento, Moyano, que se encontraba de franco y vestido de civil, salió a la calle con su arma reglamentaria, una Bersa Thunder 9 milímetros, y vio a los dos delincuentes a bordo de una moto que intentaban quitarle sus pertenencias a la mujer, que iba por la calle con una nena.

El efectivo dio la voz de alto y los ladrones, al notar que era policía, comenzaron a dispararle. Moyano respondió con tres disparos y, tras un breve enfrentamiento, los asaltantes aceleraron y escaparon. Sin embargo, minutos después fue encontrado el cuerpo de uno de los ladrones, en el cruce de las calles Andrade y Paraguay, a dos cuadras del lugar: estaba tendido sin vida en el asfalto y sobre un charco de sangre. Pero ese es solo uno de los 277 episodios donde criminales han perdido la vida en el último año de pandemia», dijo Javier Miglino, Director de Defendamos Buenos Aires.

Los delincuentes están cada vez más feroces. «Los delincuentes salen a robar en bandas de entre cuatro y diez criminales y llegan dispuestos a todo. Por eso la gente responde desde sus casas y la Policía también. Incluso se da el caso de criminales que son arrollados en la huída por vehículos particulares o colectivos y hasta la propia ejecución por parte de otros miembros de la banda que pretenden ?mejicanear? el botín», dijo Miglino.

Los barrios más afectados por el crimen. «En Capital Federal la zona de Belgrano, Nuñez, Palermo y Recoleta se han vuelto peligrosas. Ya no es posible caminar tranquilo a partir de la caída del sol. Algo que ya venía ocurriendo en Pompeya, Flores, Liniers y Balvanera, en la otra punta de la Ciudad de Buenos Aires, lo que demuestra que los criminales expanden su radio de acción», dijo Miglino.

Las zonas más peligrosas en Provincia de Buenos Aires. «En el Conurbano bonaerense los tiroteos nocturnos son moneda corriente en las localidades de Isidro Casanova, San Justo y González Catán en el partido de la Matanza. Como en las zonas de la villa La Cárcova y otras en los partidos de San Martín y Moreno. También está muy peligroso Quilmes y Florencio Varela», dijo Miglino.