Denuncian un presunto envenenamiento masivo de perros en Bolívar
Proteccionistas y vecinos de Bolívar denunciaron una nueva serie de presuntos envenenamientos de perros y convocaron a una marcha para reclamar el esclarecimiento de los hechos. Advierten que la situación también representa un riesgo para niños y otras mascotas.

La ciudad bonaerense de Bolívar volvió a quedar en estado de alerta tras la denuncia de una nueva seguidilla de presuntos envenenamientos de perros. La organización protectora SAPAAB informó que al menos cuatro animales murieron durante julio con síntomas compatibles con una intoxicación y convocó a una marcha para exigir que se identifique a los responsables.
El primer caso de esta serie se registró el 15 de julio en la intersección de la avenida 25 de Mayo y Uriburu. Días después se denunciaron otros tres episodios en una zona cercana, todos con un cuadro similar: vómitos, pérdida de estabilidad, convulsiones y muerte en pocos minutos. Además, en varios de los lugares donde aparecieron los animales se encontraron restos de comida, lo que refuerza la hipótesis de un envenenamiento intencional.
Desde SAPAAB aseguraron que los hechos no serían aislados y afirmaron que reciben denuncias de situaciones similares casi todos los días. La entidad también pidió la colaboración de los vecinos para aportar imágenes de cámaras de seguridad que permitan identificar a quienes estarían colocando cebos con sustancias tóxicas.
Los proteccionistas advirtieron además que este tipo de prácticas representa un riesgo no solo para perros y gatos, sino también para niños que puedan entrar en contacto con los cebos abandonados en la vía pública. «No podemos vivir así, no pueden seguir matando sin ningún tipo de remordimiento», expresaron desde la organización a través de sus redes sociales.
Como respuesta a la reiteración de los casos, vecinos y organizaciones convocaron a una movilización para el martes 28 de julio, a las 13, frente al Centro Cívico de Bolívar. El objetivo es reclamar una investigación, pedir justicia por los animales fallecidos y generar conciencia sobre la gravedad de la situación.
La preocupación creció porque no es la primera vez que la ciudad enfrenta episodios de estas características. En mayo de este año, SAPAAB había denunciado otro caso de envenenamiento masivo que dejó 13 animales intoxicados y 11 perros muertos, lo que motivó nuevos pedidos para reforzar los controles y prevenir este tipo de ataques.
