7 septiembre, 2026

Del podio a las lágrimas: el error de Colapinto que le hizo perder una carrera histórica en Monza

0

Franco Colapinto vivió una montaña rusa en el Gran Premio de Italia: llegó a estar tercero después de superar a Max Verstappen, pero un despiste lo hizo caer al 16° puesto. El argentino reaccionó con una gran remontada y terminó noveno, aunque quedó devastado por la oportunidad que dejó escapar. “Tenía una gran oportunidad y no la aproveché”, reconoció entre lágrimas.

Franco Colapinto estuvo a centímetros de conseguir el resultado más importante de su temporada, pero un despiste cambió por completo el rumbo de su carrera en Monza. El argentino pasó de ocupar el tercer puesto y soñar con un lugar en el podio a caer hasta la 16ª posición en apenas unos segundos. Después tuvo que reconstruir la competencia desde atrás y terminó noveno, sumando dos puntos, aunque con una sensación de frustración que quedó expuesta después de la bandera a cuadros.

El piloto de Alpine había largado séptimo y rápidamente mostró que el monoplaza tenía ritmo para pelear mucho más adelante. La bandera roja provocada por el fuerte accidente de Charles Leclerc interrumpió la competencia y generó un relanzamiento que dejó a Colapinto en una posición inmejorable.

El argentino aprovechó el rendimiento de su Alpine, avanzó posiciones y llegó a superar nada menos que a Max Verstappen para colocarse tercero. Por unos instantes, la posibilidad de conseguir el primer podio de su carrera en la Fórmula 1 dejó de ser una ilusión y se convirtió en una posibilidad concreta.

Pero todo cambió poco después.

Colapinto perdió el control de su monoplaza y terminó fuera de pista. El despiste le hizo perder varias posiciones de manera inmediata y lo dejó 16°, prácticamente obligado a comenzar nuevamente la carrera.

El golpe deportivo fue todavía mayor porque hasta ese momento el argentino estaba protagonizando una actuación que podía convertirse en la mejor de su temporada. Y él mismo fue consciente de lo que había dejado escapar.

En la comunicación por radio con su ingeniero, Stuart Barlow, Colapinto no ocultó su bronca: “Estoy muy decepcionado conmigo mismo”. También llegó a decir que se sentía “un idiota” y remarcó: “Nos merecíamos más”.

Sin embargo, lejos de abandonar la pelea, el argentino reaccionó.

Con un Alpine que todavía mostraba un buen ritmo, comenzó una remontada que lo llevó nuevamente hasta los puestos de puntos. Primero superó a Carlos Sainz, Esteban Ocon y Nico Hülkenberg. Después protagonizó un doble adelantamiento sobre Gabriel Bortoleto y Ollie Bearman para avanzar hasta el décimo lugar.

La recuperación continuó. Colapinto aprovechó la velocidad de su auto para superar también a Yuki Tsunoda y quedar noveno. Desde allí intentó alcanzar a Arvid Lindblad, pero no pudo darle caza y finalmente cruzó la bandera a cuadros en esa posición.

El resultado significó dos puntos para el campeonato y el 12° puesto en la clasificación, con 21 unidades acumuladas. Pero la cifra quedó opacada por todo lo que había ocurrido antes.

Porque para Colapinto, el noveno puesto representaba mucho menos de lo que había imaginado durante los primeros compases posteriores al relanzamiento.

Al terminar la carrera, el argentino habló de una oportunidad que sabía que podía ser histórica. “Tenía una gran oportunidad y no la aproveché”, reconoció, todavía afectado por el error.

La emoción pudo más durante su diálogo posterior con la prensa. Colapinto terminó llorando ante las cámaras, dejando en evidencia la mezcla de bronca, impotencia y tristeza por una carrera en la que había demostrado que podía pelear en los primeros lugares.

Para Alpine también fue un domingo de sensaciones encontradas. Pierre Gasly, que había conseguido por primera vez en su carrera una pole position, terminó séptimo. Colapinto, en tanto, completó una enorme remontada después de aquel despiste que él mismo calificó como un “grave error”.

La victoria quedó en manos de Kimi Antonelli, quien largó 19° y protagonizó una espectacular remontada ante su público. George Russell terminó segundo y Max Verstappen completó el podio.

Para Colapinto, Monza dejó una certeza tan importante como dolorosa: el Alpine tenía ritmo para mucho más. Lo demostró al avanzar hasta el tercer puesto, al superar a Verstappen y también al recuperarse desde el 16° lugar hasta terminar noveno. Pero justamente por haber estado tan cerca de algo extraordinario, el resultado terminó teniendo un sabor especialmente amargo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *