Todos daban por descontado que Daniel Osvaldo no iba a presentarse en el partido de Boca contra San Martín, ya que se había fracturado el dedo meñique del pie izquierdo y caminaba con dificultad.

Sin embargo, y pese a la negativa del cuerpo técnico, el delantero pidió ser infiltrado, fue titular y completó los 90 minutos de la victoria xeneize 1-0 en un buen nivel.

«El Loco sabe la relación que tenemos. Hablamos con el cuerpo médico, se infiltró y decidimos que juegue. Teníamos que ver cómo venía su recuperación, sus molestias. Él tenía muchas ganas de estar, por suerte nos salió bien», dijo Rodolfo Arruabarrena, entrenador de Boca, minutos después del partido.

«Osvaldo ha sido siempre un gran profesional, ha jugado infiltrado y ha rendido, ahora, en la vuelta, le dolerá todo», agregó.