23 abril, 2024

Consejo del salario: Empresarios y sindicalistas se reúnen en medio de la fuerte pérdida del poder adquisitivo

Este jueves, empresarios y sindicalistas se congregarán en el Consejo del Salario para definir un nuevo ajuste salarial en medio de una marcada pérdida del poder adquisitivo, agravada por la reciente devaluación ocurrida a mediados de diciembre.

Por Gabriel Rodriguez

Este jueves, empresarios y sindicalistas se congregarán en el Consejo del Salario para definir un nuevo ajuste salarial en medio de una marcada pérdida del poder adquisitivo, agravada por la reciente devaluación ocurrida a mediados de diciembre.

La Comisión de Salario Mínimo, que incluye representantes de la CGT, CTA, UIA y CAME, será la encargada de fijar el valor del salario mínimo y de la prestación por desempleo. Esta reunión, similar a una paritaria nacional, suele establecer los porcentajes de aumentos salariales que podrían acordar sindicatos y empleadores para diversas actividades.

El salario mínimo ha sufrido una pérdida del 45% en los últimos 8 años y debió haber sido convocado en diciembre para acordar su nuevo valor a partir de enero. Sin embargo, la reunión programada a mitad de febrero plantea incertidumbres sobre si se fijará un nuevo monto retroactivo al 1° de febrero o si regirá desde el 1° de marzo.

Durante 2023, el salario mínimo aumentó un 151,8%, mientras que la inflación alcanzó el 211,4%, resultando en una pérdida adicional del 19%. La cifra de inflación que se informará este miércoles podría rondar el 20%, agravando aún más la situación.

El salario mínimo de diciembre de 2023 fue de $156,000 para los mensualizados o $780 por hora, frente a los $61,953 mensuales o $309.77 por hora de diciembre de 2022. Sin embargo, estas cifras aún no logran cubrir los requerimientos de la Ley de Contrato de Trabajo, ya que la canasta de pobreza para una familia tipo ronda los $590,000/600,000.

Héctor Daer, líder de la CGT, adelantó que solicitará un aumento del 85%, mientras que la CTA podría reclamar un ajuste aún mayor. La pérdida continua del poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil ha generado preocupación y destaca la necesidad de ajustes periódicos acordes a las variaciones del costo de vida.