Comercios de San Luis alertan por una fuerte caída del consumo

El sector comercial de San Luis atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años, con fuertes caídas en las ventas, cierre de locales y preocupación creciente por el impacto sobre el empleo formal.
Según datos difundidos por la Cámara de Comercio de la capital puntana, el consumo registró una retracción sostenida en distintos rubros debido a la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de tarifas y la suba de costos fijos.
La caída afecta especialmente a supermercados, comercios de indumentaria, pequeños negocios barriales y locales gastronómicos, aunque algunos sectores muestran niveles considerados críticos.
Uno de los casos más preocupantes es el rubro panadero, donde empresarios reportaron bajas interanuales de hasta el 87% en determinados productos y segmentos de ventas.
Empresas nacionales con presencia en la provincia también identificaron a San Luis entre las jurisdicciones con peor desempeño comercial del país durante los últimos meses.
La situación se refleja con fuerza en el microcentro de la capital provincial y en la ciudad de Villa Mercedes, donde aumentó la cantidad de locales vacíos y carteles de alquiler.
Comerciantes consultados señalaron que el descenso del flujo de clientes volvió cada vez más difícil sostener alquileres, servicios, salarios y costos operativos.
A ese escenario se sumó el incremento de tarifas de electricidad, gas y transporte, que impactó de lleno sobre la estructura de gastos de los pequeños y medianos comercios.
Desde la Cámara de Comercio advirtieron que la retracción del consumo ya comenzó a trasladarse al mercado laboral, con reducción de personal y dificultades para sostener empleos registrados.
El sector reclamó medidas orientadas a recuperar el poder de compra de los hogares y aliviar la carga impositiva y tarifaria que enfrentan las empresas.
En paralelo, comerciantes locales sostienen que la crisis se mantiene desde hace varios meses y que las promociones o planes de cuotas ya no alcanzan para revertir la caída de ventas.
La preocupación crece además por la cercanía de la temporada invernal, históricamente compleja para algunos rubros, y por el temor a que continúen los cierres de negocios en distintos puntos de la provincia.
