
La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó este jueves un nuevo detenido en Córdoba. Se trata de Osvaldo Fassetta, alias “Malandra”, un hombre de 47 años amigo e inquilino de Claudio Barrelier, acusado ahora de “encubrimiento agravado” en la causa que investiga el asesinato de la adolescente de 14 años.
El arresto fue ordenado por el fiscal Raúl Garzón, que encabeza la pesquisa por el crimen de Agostina, cuyo cuerpo apareció descuartizado el sábado pasado en un descampado del sur de la capital cordobesa.
Fassetta vivía en la vivienda ubicada sobre Juan del Campillo al 800, domicilio de Barrelier y lugar donde los investigadores sospechan que ocurrió el asesinato.
La detención se produjo pocas horas después de que el propio “Malandra” brindara varias entrevistas televisivas en las que defendió al acusado y aseguró que “no era violento” y tenía “buen trato con las mujeres”.
En declaraciones públicas realizadas sin mostrar el rostro, Fassetta sostuvo que conocía a Barrelier desde hacía tiempo y relató detalles de las horas previas a la desaparición de Agostina.
Según contó, el sábado 23 de mayo compartió distintas actividades con Barrelier, la adolescente y su familia. “Al mediodía fuimos a jugar al fútbol y ahí estaban Agostina, su hermano y su mamá. Después nos fuimos juntos a un cumpleaños”, afirmó.
También aseguró que alrededor de las 21 Barrelier se retiró y le dijo que iba “a la casa de una amiga” antes de volver a su domicilio.
Fassetta sostuvo además que no estaba en la vivienda al momento del crimen y afirmó contar con pruebas para demostrarlo. Su abogado, Eduardo Medina Allende, aseguró que cámaras de seguridad cercanas al lugar de trabajo de su cliente mostrarían que permaneció allí hasta al menos las 4 de la madrugada.
“A mi cliente lo vinculan injustamente. Las cámaras fueron secuestradas por la Policía y demostrarían que estaba trabajando”, sostuvo el defensor, quien además cuestionó la decisión judicial de detenerlo.
Durante sus declaraciones mediáticas, Fassetta también relató que se enteró de la desaparición de Agostina cuando la madre de la adolescente lo llamó para pedir ayuda en la búsqueda.
“Cerré el negocio y salimos con unos amigos a recorrer la zona para ayudarla”, afirmó.
Sin embargo, uno de los puntos que llamó la atención de los investigadores surgió cuando describió lo que encontró al regresar a la vivienda el domingo por la mañana.
“Habían cambiado el acolchado de mi cama. Yo tenía uno gris y cuando volví había uno claro que nunca había visto”, declaró.
La causa continúa avanzando mientras la fiscalía intenta reconstruir los movimientos de Barrelier y determinar si existieron colaboradores o personas que hayan participado en el encubrimiento posterior al crimen.
Por el femicidio de Agostina Vega ya había sido detenido Claudio Barrelier, señalado como principal acusado del caso.
