11 septiembre, 2026

Bausili defendió la reforma del Banco Central y explicó dónde está el oro de las reservas

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El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y su vice, Vladimir Werning, defendieron ante el Senado el proyecto de reforma de la Carta Orgánica de la entidad. Bausili explicó además dónde se encuentra el oro de las reservas y justificó su colocación en el Banco Internacional de Pagos. El oficialismo destacó que la iniciativa busca impedir que el Tesoro vuelva a financiarse mediante emisión, mientras el peronismo cuestionó algunos de sus cambios.

El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y el vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, defendieron este miércoles ante un plenario de comisiones del Senado el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del organismo, que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados.

Durante sus exposiciones, los funcionarios explicaron los principales cambios que propone el Gobierno y ratificaron que uno de los objetivos centrales es impedir que el Tesoro vuelva a financiar su déficit mediante emisión monetaria. Bausili también aprovechó la presentación para aclarar el destino de las reservas de oro del Banco Central.

El titular de la entidad explicó que una parte del oro físico permanece en las bóvedas del propio organismo, mientras que otra se encuentra depositada en el Banco Internacional de Pagos (BIS), con sede en Basilea, Suiza.

Según Bausili, la decisión respondió a una oportunidad vinculada con la alta demanda internacional de lingotes. Explicó que permitió transformar oro de menor calidad en otro de mayor calidad y hacerlo “a un costo más bajo que el histórico”.

Ante las dudas sobre el destino de las reservas, remarcó que el metal “sigue estando” allí. Incluso ironizó sobre las versiones que circularon alrededor de la operación: “Parece atractivo armar conspiración o novela”.

Qué propone la reforma

Bausili sostuvo que la modificación de la Carta Orgánica busca eliminar los mecanismos que permitieron al Tesoro financiarse mediante la emisión de pesos del Banco Central.

El funcionario aseguró que la iniciativa “está disparada por argumentos económicos, no tiene un origen político” y explicó que el Gobierno considera necesario modificar una estructura legal que, según su visión, no debería revisarse de manera permanente, pero que fue reformada previamente en 2002 y 2012.

Uno de los cambios centrales consiste en concentrar la misión del Banco Central en la preservación del valor de la moneda, en lugar del esquema vigente desde 2012, que contempla cinco objetivos: estabilidad de precios, empleo, crecimiento económico, estabilidad del sistema financiero y equidad social.

“Ni siquiera se pudo cumplir el número uno, que era preservar el valor de la moneda”, afirmó Bausili.

Entre los principales puntos de la iniciativa mencionó la eliminación del financiamiento directo en pesos al Tesoro, incluyendo los Adelantos Transitorios creados en 2002, que definió como un mecanismo que terminó siendo permanente.

También destacó la intención de limitar qué conceptos pueden ser considerados utilidades distribuibles al Tesoro, establecer mayores obstáculos para la remoción de las autoridades del Banco Central y cerrar el acceso del Gobierno a las reservas mediante las Letras Intransferibles.

Según explicó, otras modificaciones tienen un carácter técnico y buscan actualizar aspectos relacionados con las operaciones de liquidez y las garantías utilizadas frente a otros bancos centrales.

Bausili también buscó llevar tranquilidad a los ahorristas y negó que la reforma pueda afectar los depósitos bancarios.

“No afecta los depósitos de los argentinos”, aseguró.

El argumento de Werning

Werning, por su parte, cuestionó el funcionamiento del esquema monetario de las últimas décadas y sostuvo que durante los últimos años el principal beneficiario del financiamiento del Banco Central fue el Tesoro.

Según el vicepresidente de la entidad, el Central debió asumir posteriormente costos financieros para absorber los pesos que habían sido emitidos y atribuyó a ese mecanismo un fuerte deterioro patrimonial.

Werning cuantificó ese daño en unos US$550.000 millones entre 2003 y 2023, una cifra que, según afirmó, equivale al 85% del Producto Bruto Interno.

El funcionario también cuestionó la idea de que una inflación moderada pueda ser utilizada como una herramienta económica. “Un poquito de inflación” permite, según sostuvo, “licuar deuda, salarios, jubilaciones y, a la larga, desmonetizar la economía”.

Cruces políticos en el Senado

La exposición también dejó en evidencia las diferencias entre oficialismo y oposición alrededor de la reforma.

El jefe del bloque peronista en el Senado, José Mayans, cuestionó especialmente los cambios relacionados con la elección y remoción de las autoridades del Banco Central. Calificó la iniciativa de “inconstitucional” y sostuvo que se trata de “una vergüenza para la democracia argentina”.

Desde el oficialismo, en cambio, el senador libertario Bartolomé Abdala defendió la iniciativa y reclamó su aprobación.

“Necesitamos la aprobación para fulminar la inflación”, afirmó.

El proyecto continuará ahora su recorrido en el Senado, donde el oficialismo deberá reunir los respaldos necesarios para convertir en ley una reforma que busca modificar de manera profunda el funcionamiento del Banco Central y, fundamentalmente, limitar su utilización como fuente de financiamiento del Tesoro.

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