Alerta en El Chaltén por el riesgo de un deslizamiento que podría provocar un aluvión
El Concejo Deliberante de El Chaltén aprobó una resolución que exige elaborar de manera urgente un plan integral de evacuación y contingencia ante el riesgo de un deslizamiento en la ladera norte del cerro Solo. Los especialistas advierten que un eventual desprendimiento sobre la Laguna Torre podría generar un aluvión con impacto sobre la localidad.

El Chaltén, en Santa Cruz, dio un paso para reforzar la prevención ante un posible fenómeno natural que podría afectar a la localidad. El Concejo Deliberante aprobó una resolución que exige elaborar de manera urgente un plan integral de evacuación y contingencia frente al riesgo de que la ladera norte del cerro Solo se desprenda sobre la Laguna Torre y genere un aluvión hacia la zona urbana.
La iniciativa fue presentada por la concejal Elizabeth Romanelli, quien aseguró que había impulsado el proyecto durante el otoño para solicitar “la inmediata intervención de organismos provinciales y municipales” en la elaboración de protocolos frente a los distintos escenarios posibles.
Romanelli cuestionó además la demora en la respuesta institucional. Según señaló, desde mayo estaba disponible “toda la información necesaria” para avanzar con la iniciativa y sostuvo: “En todo este tiempo nadie ha respondido ni activado el COE municipal ni Protección Civil”.
La preocupación cobró mayor relevancia después de la tragedia registrada en la frontera entre Nepal y China, donde el desborde de un lago glaciar provocó una catástrofe con más de un millar de muertos. El fenómeno que podría producirse en El Chaltén responde a una dinámica similar: un desprendimiento de roca o masa de una ladera sobre una laguna de origen glaciar puede generar una descarga repentina de agua, sedimentos y rocas, conocida como GLOF.
De acuerdo con las estimaciones de los especialistas que monitorean la zona, si se produjera un colapso de la ladera sobre la Laguna Torre, el flujo podría alcanzar El Chaltén entre 45 minutos y una hora después de descender por el valle del río Fitz Roy.
Las mediciones también encendieron una señal de alerta. Según los datos citados durante el análisis del riesgo, la grieta detectada en la montaña avanzó durante el último año una distancia equivalente a la registrada durante los siete años anteriores combinados. A esto se suma el derretimiento sostenido del glaciar, que habría generado un segundo cuerpo de agua y aumentado el volumen acumulado respecto de las estimaciones utilizadas en las simulaciones de 2018.
Durante una exposición ante los concejales, el geólogo Diego Winocur explicó el mecanismo que podría desencadenar el fenómeno.
“Hay parte de una ladera que se está moviendo lentamente, que proviene del glaciar que está en las cabeceras, y esa ladera desemboca directamente en un lago. Si eso se cae abruptamente, el lago puede desbordarse”, detalló.
La especialista Daniela Schmidt, en tanto, advirtió sobre las limitaciones del sistema de monitoreo actual. El seguimiento se realiza mediante imágenes satelitales cada tres o cuatro días, un intervalo que, según explicó, no permitiría detectar de inmediato un eventual deslizamiento.
“Nos enteraríamos después de que sucedió”, reconoció.
Frente a ese escenario, la resolución aprobada por el Concejo Deliberante contempla establecer vías de escape, puntos de encuentro seguros para vecinos y turistas y sistemas de alerta acústica que permitan advertir rápidamente a la población ante una emergencia.
Un eventual colapso también podría afectar infraestructura estratégica para la localidad. Entre los puntos señalados se encuentra el puente de acceso a El Chaltén y distintas instalaciones ubicadas en la franja costera, como la planta de gas, la central eléctrica y el puesto sanitario.
En paralelo, Parques Nacionales y la organización Amigos del Parque Nacional Los Glaciares trabajan en la instalación de sensores que permitan realizar un monitoreo temprano de los movimientos de masa en la montaña. El objetivo es contar con información en tiempo real y ganar minutos ante una eventual necesidad de evacuación.
La prevención también alcanzó al área turística. La seccional Lago Viedma de Parques Nacionales ya trasladó la senda hacia la Laguna Torre, instaló cartelería con advertencias y vías de evacuación y reubicó el Campamento D’Agostini en un sector considerado más seguro.
La resolución se enmarca en las normas nacionales vinculadas con la preservación de glaciares y la gestión integral del riesgo. El objetivo es que El Chaltén cuente con protocolos definidos antes de que ocurra una eventual emergencia y pueda establecer con anticipación cómo actuar frente a los distintos escenarios posibles.
Por ahora, el riesgo descripto por los especialistas corresponde a un escenario potencial y no implica que un desprendimiento o un aluvión vaya a producirse necesariamente. El desafío planteado por las autoridades y los científicos es mejorar el monitoreo y establecer mecanismos de alerta y evacuación que permitan responder rápidamente si las condiciones de la montaña cambian.
