Alarma internacional por un hallazgo nuclear en Siria
Las nuevas autoridades sirias informaron al OIEA sobre varias toneladas de material nuclear halladas en un sitio no declarado. Rafael Grossi confirmó el descubrimiento y destacó el acceso de los inspectores, mientras Damasco se comprometió a mantener el material bajo salvaguardias internacionales.

Siria informó al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre el hallazgo de varias toneladas de material nuclear en un sitio que no había sido declarado por el anterior gobierno de Bashar al Assad. El organismo, encabezado por Rafael Grossi, inspeccionó el lugar y confirmó la presencia del material, que quedará bajo salvaguardias internacionales y control sirio.
El descubrimiento fue comunicado formalmente por las nuevas autoridades sirias el 17 de julio. Según el OIEA, se trata de material que podría ser utilizado indebidamente, aunque las autoridades aseguraron que no representa un peligro para la población.
Grossi destacó la decisión de Damasco de informar voluntariamente sobre el material y permitir el ingreso de los inspectores. La medida representa un avance significativo en la cooperación entre Siria y el organismo internacional para esclarecer las actividades nucleares heredadas del régimen anterior.
El lugar exacto donde fue encontrado el material no fue informado públicamente. Durante su visita a Siria, Grossi y un equipo del OIEA inspeccionaron tanto ese sitio como otra instalación vinculada con el antiguo programa nuclear sirio.
El ministro de Relaciones Exteriores sirio, Asaad al-Shaibani, afirmó que el material permanecerá bajo control de Damasco y defendió el derecho del país a utilizar la energía nuclear con fines pacíficos, especialmente en áreas como salud, alimentación y desarrollo científico.
El hallazgo forma parte de una investigación que lleva casi dos décadas. El antecedente central es el reactor de Deir al-Zour, una instalación que el OIEA consideró muy probablemente un reactor nuclear que Siria debía haber declarado y que fue destruida por Israel en 2007.
La instalación había sido vinculada con un supuesto programa nuclear clandestino desarrollado durante el gobierno de Al Assad y con asistencia de Corea del Norte. En 2011, el Consejo de Gobernadores del OIEA determinó que Siria había incumplido sus obligaciones de salvaguardias y reclamó acceso a información, sitios y materiales para resolver las cuestiones pendientes.
La investigación volvió a avanzar después de la caída de Al Assad. En 2024, las autoridades sirias permitieron que el OIEA visitara tres lugares relacionados con Deir al-Zour y tomara muestras ambientales. Posteriormente, los análisis detectaron partículas de uranio natural de origen antropogénico, es decir, producido mediante procesamiento químico.
Ahora, el organismo comenzó además trabajos de excavación en el antiguo sitio de Deir al-Zour para obtener información que permita determinar con mayor precisión qué actividades nucleares se desarrollaron allí.
El OIEA considera que el acceso otorgado por el nuevo gobierno constituye uno de los avances más importantes hasta el momento para resolver las cuestiones pendientes sobre el programa nuclear sirio. Las partes acordaron continuar las tareas de verificación y ampliar la cooperación en usos pacíficos de la tecnología nuclear.
El hallazgo no implica por sí mismo que Siria posea un arsenal nuclear. La principal preocupación del organismo es determinar el origen, la naturaleza y el uso que tuvo el material, además de garantizar que no sea desviado hacia actividades prohibidas.
