El Senado aprobó la reforma del Banco Central y vuelve a Diputados
El Senado aprobó por 46 votos contra 22 la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, pero modificó el mecanismo para designar y remover a sus autoridades. Por ese cambio, el proyecto regresará a Diputados, que deberá definir si acepta la nueva versión o insiste con el texto original.

El Senado aprobó este jueves por 46 votos contra 22 la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, pero introdujo modificaciones que obligan al proyecto a regresar a la Cámara de Diputados para una nueva revisión. El cambio principal alcanza el mecanismo de designación y remoción de las autoridades de la entidad.
Tras un acuerdo entre los distintos bloques durante la negociación parlamentaria, el oficialismo aceptó modificar el esquema previsto originalmente. El presidente y los directores del BCRA tendrán mandatos de seis años y sus designaciones requerirán el acuerdo del Senado por mayoría absoluta.
La remoción también quedó bajo intervención de la Cámara alta: deberá ser dispuesta por el Poder Ejecutivo y contar con la aprobación del Senado por mayoría absoluta. El proyecto original contemplaba una mayoría de dos tercios de ambas cámaras para avanzar con una destitución.
El resto de la iniciativa mantiene como objetivo único y fundamental del Banco Central preservar el valor de la moneda. Además, establece restricciones al financiamiento del Tesoro por parte de la autoridad monetaria y prohíbe los adelantos transitorios, junto con la compra directa de títulos públicos en el mercado primario.
El senador de La Libertad Avanza Agustín Monteverde, miembro informante del proyecto, defendió la reforma y sostuvo que busca modificar el funcionamiento del organismo y limitar mecanismos de financiamiento monetario al Estado.
Durante el debate, el senador peronista José Mayans cuestionó duramente la iniciativa y calificó el proyecto como un “desastre”. También cuestionó la evolución de las reservas y de la deuda externa durante la actual gestión, en el marco de su intervención contra la reforma.
Desde el oficialismo, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, defendió la iniciativa y afirmó: “Necesitamos que el Banco Central deje de ser una caja para financiar urgencias”. La senadora sostuvo además que el objetivo de la reforma es volver a colocar la preservación del valor de la moneda en el centro de las funciones de la entidad.
La iniciativa también modifica disposiciones vinculadas con las utilidades del Banco Central, las reservas internacionales y las letras intransferibles. El proyecto establece que los resultados que puedan transferirse al Estado deberán ser líquidos y realizados, y excluye los originados por variaciones en el valor de las divisas o del oro.
Ahora Diputados deberá volver a tratar el proyecto. La Cámara baja podrá aceptar los cambios introducidos por el Senado o insistir con la versión que había aprobado originalmente. Por lo tanto, la reforma todavía no es ley.
