Canasta básica: una familia de cuatro integrantes necesitó $1.605.497 para no ser pobre
Una familia de cuatro integrantes necesitó $1.605.497 en agosto para cubrir la Canasta Básica Total y no quedar por debajo de la línea de pobreza. La CBT aumentó 2,6% en el mes y acumuló una suba del 22,7% en lo que va de 2026. La Canasta Básica Alimentaria, en tanto, llegó a $726.469.

Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.605.497 en agosto para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y no quedar por debajo de la línea de pobreza, informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
La cifra corresponde a un hogar compuesto por un varón de 35 años, una mujer de 31, un hijo de 6 y una hija de 8 años, que es utilizado por el organismo como referencia para medir la evolución de las canastas.
La CBT registró en agosto un aumento del 2,6% respecto de julio y acumuló una suba del 22,7% en los primeros ocho meses de 2026. En términos interanuales, el incremento llegó al 38,3%.
La Canasta Básica Total no contempla solamente alimentos. También incluye bienes y servicios esenciales como transporte, indumentaria, salud y educación. Por eso, su valor funciona como referencia para determinar el umbral estadístico de pobreza.
Para otros tipos de hogares, el costo de la CBT fue de $519.578 por adulto equivalente, $1.278.163 para una familia de tres integrantes y $1.688.630 para un hogar compuesto por cinco personas.
El dato adquiere especial relevancia porque fue difundido el mismo día en que el INDEC informó que la inflación de agosto fue del 1,7%. Es decir, la canasta básica total tuvo una variación mensual superior al promedio general de los precios.
La situación es todavía más exigente para los hogares que se encuentran en el límite de la indigencia. En agosto, un adulto equivalente necesitó $235.103 para cubrir los requerimientos alimentarios básicos.
Para la familia tipo de cuatro integrantes, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) alcanzó los $726.469. Este indicador contempla exclusivamente los alimentos necesarios para cubrir los requerimientos kilocalóricos y proteicos considerados indispensables.
La CBA aumentó 2,7% durante agosto y acumuló una suba del 23,2% en lo que va del año. En la comparación interanual, el incremento llegó al 39,6%, por encima de la variación de la Canasta Básica Total.
Los números muestran así una presión adicional sobre los ingresos de los hogares, especialmente entre quienes destinan una proporción elevada de sus recursos a cubrir gastos básicos. Aunque la inflación general viene mostrando una desaceleración, el costo de las canastas continúa creciendo a un ritmo significativo.
En los primeros ocho meses del año, la CBT acumuló una suba del 22,7%, mientras que el IPC general registró un incremento del 21,3%. La diferencia refleja que el conjunto de bienes y servicios que determina la línea de pobreza tuvo un aumento superior al promedio general de los precios.
En términos interanuales, la distancia también resulta significativa: mientras la inflación general fue del 33,5%, la Canasta Básica Total aumentó 38,3% y la Canasta Básica Alimentaria 39,6%.
El dato vuelve a poner el foco sobre el poder adquisitivo de los hogares de menores ingresos. Para superar la línea de pobreza, una familia no necesita solamente cubrir el costo de los alimentos, sino también afrontar transporte, vestimenta, educación, salud y otros gastos considerados esenciales por la metodología del INDEC.
La evolución de estas canastas será uno de los indicadores clave para seguir el impacto que tiene la desaceleración de la inflación sobre las condiciones de vida. Una menor inflación mensual no implica necesariamente una reducción del costo de vida: mientras los precios continúen aumentando, las familias necesitan que sus ingresos crezcan al menos al mismo ritmo para evitar una pérdida de poder adquisitivo.
