Habló el hijo adoptivo de la mujer investigada por la muerte de tres hijas
Lucas Ruiz, uno de los hijos biológicos de Lucía Sosa que fue dado en adopción, rompió el silencio tras la muerte de su hermana de 2 años en Villa Gesell. Denunció haber sufrido maltratos durante su infancia, cuestionó las revinculaciones impulsadas por la Justicia y pidió que su madre permanezca detenida o sea internada.

La investigación por la muerte de una niña de 2 años en Villa Gesell sumó un nuevo capítulo con el testimonio de Lucas Ruiz, uno de los hijos biológicos de Lucía Sosa, la mujer que vuelve a estar bajo la lupa de la Justicia tras el fallecimiento de su tercera hija en circunstancias similares. El joven, que fue dado en adopción durante su infancia, aseguró que sufrió violencia cuando vivía con su madre biológica y reclamó que permanezca detenida o reciba tratamiento psiquiátrico.
«Fueron más de diez años de luchar contra jueces y contra un sistema que siempre insistía con la revinculación. Nosotros peleábamos para no volver a esa casa», afirmó Ruiz, quien sostuvo que durante años advirtió que su madre no estaba en condiciones de criar a sus hijos.
En declaraciones televisivas, el adolescente fue contundente al referirse a Lucía Sosa. «Es una persona agresiva, sin corazón. No podés tener tres hijos y asesinarlos. Pido que esté presa o en un psiquiátrico», expresó, al tiempo que sostuvo que tanto él como su entorno temían que «la historia volviera a repetirse».
El caso volvió a cobrar notoriedad luego de la muerte de Isabella, una niña de 2 años que ingresó sin signos vitales al Hospital Municipal de Villa Gesell. Según manifestó la madre, la menor sufrió una broncoaspiración mientras tomaba una mamadera, aunque el fiscal que investiga el hecho intenta determinar si existió responsabilidad de los padres y ordenó distintas medidas de prueba.
Ruiz también cuestionó el funcionamiento del sistema de protección de la niñez. Recordó que durante años manifestó su rechazo a regresar con su madre biológica, pero aseguró que las autoridades continuaban impulsando encuentros de revinculación. «Yo decía que no quería volver porque sabía que, si regresaba a esa casa, hoy no estaría acá», sostuvo.
En paralelo, la abogada de familia Erika Agnes Hooft Suárez, quien intervino en expedientes vinculados a la protección de varios de los hijos de Sosa, recordó que durante las actuaciones judiciales iniciadas en Mar del Plata se incorporó un diagnóstico compatible con síndrome de Munchausen por poderes. Según explicó, ese trastorno psiquiátrico puede llevar a un cuidador a provocar, exagerar o simular enfermedades en un menor para obtener atención médica, y fue uno de los elementos analizados en los expedientes tramitados años atrás.
Lucía Sosa había sido juzgada por las muertes de dos de sus hijas ocurridas en 2013 y 2016, pero fue absuelta en 2018. Tras ese proceso se radicó en Villa Gesell, donde formó una nueva familia y tuvo otros hijos. Luego del reciente fallecimiento de Isabella, la Justicia de Familia dispuso medidas de protección sobre los menores que permanecen bajo su cuidado, mientras la investigación penal continúa para esclarecer las circunstancias de la muerte.
