29 junio, 2026

Le disparó con una escopeta, lo dejó tirado y escapó: la denuncia de abuso policial que sacude a San Luis

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Un policía de la Comisaría 41 le disparó con una escopeta a Cristian Ojeda en el barrio Mujica de San Luis, lo dejó tirado sin llamar a una ambulancia y escapó en un patrullero. Vecinos lo filmaron cambiándose la ropa y siendo sacado del lugar en ambulancia. La Fiscalía investiga el caso.

Un hombre fue baleado por un efectivo policial en el barrio Padre Mujica de la ciudad de San Luis el pasado sábado, alrededor de las 17:50. Cristian Ojeda recibió un disparo de escopeta en el abdomen durante un forcejeo con uniformados de la Comisaría 41, fue operado de urgencia en el hospital Carrillo y los médicos le extirparon parte del intestino y extrajeron al menos seis perdigones. La Fiscalía de turno tomó intervención.

Los efectivos llegaron al barrio en respuesta al llamado de una mujer que pedía ayuda para sacar a su hijo del domicilio. Según los vecinos y familiares de Ojeda, el hombre pasaba por la casa de sus padres en calma cuando un patrullero lo interceptó, un oficial le ordenó retirarse y, ante su resistencia, lo empujó, lo derribó y le disparó en el abdomen cuando intentaba levantarse. La madre gritó que no disparara porque había niños en la vereda.

Tras el disparo, los dos efectivos se subieron al patrullero y abandonaron la escena sin solicitar asistencia médica. El hermano de Ojeda lo trasladó en el auto de su padre hasta el Hospital del Sur, desde donde fue derivado al hospital Carrillo, donde ingresó de urgencia a cirugía.

Desde las fuentes policiales y medios afines al gobierno provincial se sostiene una versión opuesta: que el efectivo que disparó fue atacado «con ferocidad» y con elementos contundentes antes de accionar el arma.

El episodio no terminó ahí. Mientras Ojeda era intervenido quirúrgicamente, cuatro móviles policiales —patrulleros, camionetas y motorizados— llegaron a la casa familiar en el barrio Mujica y generaron una nueva situación de tensión con los vecinos.

Lo que más encendió los ánimos fue el video que circuló rápidamente en redes: muestra al efectivo que disparó lavándose las manos, cambiándose la camisa de manga larga por una remera y siendo retirado del barrio en ambulancia por sus propios compañeros. «Son los mismos oficiales que dijeron que él no se podía ir del lugar de los hechos, lo encubren y lo sacan», denunciaron los testigos.

Familiares y vecinos calificaron lo ocurrido como «abuso policial, encubrimiento y abandono de persona». El caso se suma a una serie de incidentes violentos registrados en el barrio Padre Mujica en los últimos años, que incluyen un episodio anterior en el que una nena resultó baleada en la misma zona.

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