12 julio, 2026

Descubrieron 164 mil archivos ilegales y recibió cuatro años de condena

Un hombre de 72 años acusado de poseer y distribuir 164.000 imágenes y videos de abuso sexual infantil aceptó una condena de cuatro años de prisión mediante un juicio abreviado. La Justicia deberá definir ahora si homologa el acuerdo que prevé el cumplimiento de la pena bajo arresto domiciliario.

Un hombre de 72 años acusado de almacenar, distribuir y facilitar material de abuso sexual infantil recibió una condena de cuatro años de prisión en el marco de un juicio abreviado. El acuerdo contempla que la pena sea cumplida bajo la modalidad de prisión domiciliaria, aunque todavía debe ser homologado por la Justicia.

El acusado, identificado como Eduardo Luis Bonilla, permanece detenido desde hace diez meses y fue investigado tras una alerta emitida por una organización internacional dedicada a la protección de niños, niñas y adolescentes.

La jueza María del Valle Durán cuenta con un plazo de diez días para resolver si avala el acuerdo alcanzado entre la defensa y la Fiscalía. Durante la audiencia, la fiscal Antonella Córdoba dejó constancia de su desacuerdo con que la condena se cumpla fuera del Servicio Penitenciario Provincial, aunque acompañó el entendimiento alcanzado entre las partes.

La investigación comenzó hace un año, cuando una entidad especializada detectó la descarga de miles de archivos con posible contenido de explotación sexual infantil desde una computadora vinculada al sospechoso. Posteriormente, los peritajes confirmaron la existencia de material ilícito.

El allanamiento se realizó el 26 de agosto de 2025 en una vivienda del barrio 123 Viviendas, donde Bonilla fue detenido y se secuestraron distintos dispositivos electrónicos para su análisis.

Según el informe elaborado por el Departamento de Delitos Complejos del Poder Judicial, los peritos examinaron una notebook, un disco rígido externo y un pendrive. El estudio reveló la existencia de aproximadamente 164.000 imágenes y videos de abuso y explotación sexual infantil, incluidos archivos que involucraban a víctimas menores de 13 años.

Los investigadores también detectaron mecanismos destinados a dificultar el rastreo de la actividad digital y proteger la información almacenada. De acuerdo con la pericia, el acusado utilizaba herramientas de encriptación y otros recursos orientados a preservar el anonimato de sus operaciones.

Los delitos atribuidos fueron tenencia, facilitación y distribución de material de abuso sexual de niños, niñas y adolescentes.

Durante el procedimiento abreviado, Bonilla reconoció los hechos, admitió su responsabilidad penal y aceptó tanto la calificación legal como la pena propuesta por la Fiscalía.

De homologarse el acuerdo, abandonará el establecimiento penitenciario donde se encuentra alojado para cumplir la condena en un domicilio ubicado sobre avenida Lafinur, bajo las condiciones que establezca la Justicia.