«Se están asfixiando como un cerdo relleno»: Trump rechazó la propuesta iraní

Trump rechazó la última propuesta iraní, extendió el bloqueo naval y publicó un fotomontaje de inteligencia artificial mostrándose armado. Irán tiene entre 12 y 22 días de capacidad de almacenamiento de petróleo antes de tener que cerrar pozos.
El presidente Donald Trump endureció este miércoles su postura frente a Irán en múltiples frentes simultáneos: rechazó la última propuesta de Teherán para destrabar las negociaciones, confirmó que el bloqueo naval sobre los puertos iraníes se mantendrá hasta que haya un acuerdo nuclear, y publicó en su red Truth Social un fotomontaje generado con inteligencia artificial en el que aparece con gafas oscuras, fusil de asalto en mano y explosiones de fondo, con la leyenda «¡NO MÁS SR. AMABLE!».
«Irán no logra organizarse. No saben cómo firmar un acuerdo no nuclear. ¡Más les vale espabilar pronto!», escribió el mandatario. Horas antes, en una entrevista con Axios, había sido más directo: «El bloqueo es algo más efectivo que los bombardeos. Se están asfixiando como un cerdo relleno. Y va a empeorar para ellos. No pueden tener un arma nuclear.»
La propuesta que Trump rechazó
Irán transmitió a través de Pakistán una propuesta en tres fases que contemplaba una flexibilización en el control del estrecho de Ormuz a cambio del levantamiento del bloqueo naval estadounidense, dejando el debate sobre el programa nuclear para una etapa posterior. Trump la descartó. El lunes, según reportó CNN, el mandatario le dijo a sus asesores de Seguridad Nacional que la propuesta iraní no se ajustaba a sus condiciones: reabrir Ormuz sin garantías sobre el programa nuclear o el futuro de las reservas de uranio enriquecido no le permitiría presentar el acuerdo como una victoria.
La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, resumió la posición oficial: el bloqueo «está asfixiando visiblemente la economía iraní», otorga a Estados Unidos «la máxima influencia sobre el régimen» y solo se levantará cuando haya un acuerdo que garantice la seguridad nacional estadounidense.
El estado real de Irán bajo el bloqueo
Los números iraníes son graves. El rial cayó a un mínimo histórico de 1.810.000 unidades por dólar. La inflación mensual alcanzó el 65,8%. Y según datos de la consultora Kpler, la capacidad de almacenamiento de crudo en Irán se agota: quedaría margen para entre 12 y 22 días antes de que el país deba comenzar a cerrar pozos, un daño que podría ser irreversible en algunos casos. El propio Trump reconoció que Irán le comunicó estar en «estado de colapso» y que sus divisiones internas de liderazgo — agravadas tras la eliminación de varios altos cargos en ataques estadounidenses e israelíes — le impiden negociar con rapidez. El presidente iraní del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, salió a responder llamando a la unidad nacional y acusando a Washington de buscar la rendición mediante presión económica y división interna.
El bloqueo como estrategia deliberada
La decisión de sostener el cerco económico fue analizada en reuniones recientes en la sala de crisis de la Casa Blanca. Según funcionarios citados por The Wall Street Journal, Trump evaluó distintas alternativas — retomar los bombardeos o retirarse del conflicto — y las descartó por implicar mayores riesgos. El bloqueo naval sobre los puertos iraníes, especialmente en el estrecho de Ormuz, permite mantener la presión máxima sin escalar al enfrentamiento militar directo, al menos por ahora.
El impacto ya se siente a escala global: el tránsito marítimo por Ormuz opera en su nivel más bajo desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, los precios internacionales del petróleo siguen volátiles y dentro de la administración crece la percepción de que el conflicto podría prolongarse sin una resolución inmediata.
Mientras tanto, Pakistán mantiene abierto el canal diplomático. El primer ministro Shehbaz Sharif garantizó este miércoles que los esfuerzos de mediación continúan y que «han surgido mejores resultados de nuestros esfuerzos». La segunda ronda de conversaciones directas que estaba prevista para el fin de semana pasado en Islamabad no llegó a producirse, pese al viaje del canciller iraní Abbas Araghchi a la capital paquistaní.
El alto el fuego, extendido indefinidamente por Trump la semana pasada, sigue en pie. Pero la brecha entre las posiciones de ambas partes no se cerró: Washington exige un acuerdo nuclear antes de cualquier concesión; Teherán quiere que se levante el bloqueo antes de discutir el tema nuclear. Entre esos dos órdenes de prioridad, el conflicto sigue sin salida visible.
