
Donald Trump ordenó este jueves a la Armada de Estados Unidos «disparar y matar» a cualquier embarcación iraní que intente instalar minas en el estrecho de Ormuz, el paso marítimo por donde circula el 20% del comercio global de petróleo. La orden fue anunciada en Truth Social apenas 48 horas después de que Washington declarara la extensión «indefinida» de la tregua con Teherán, en una contradicción que eleva la tensión en la región al nivel más alto desde el inicio del conflicto.
«He ordenado a la Armada de Estados Unidos que dispare y mate a cualquier embarcación, por pequeña que sea, que instale minas en las aguas del estrecho de Ormuz. No debe haber vacilación alguna», escribió el mandatario. En la misma publicación, Trump confirmó que dragaminas estadounidenses ya operan en la zona y exigió intensificar el ritmo: «Nuestros equipos están despejando el estrecho en este momento. Ordeno que esta actividad continúe, pero al triple de intensidad.»
Horas más tarde, volvió a publicar para cuestionar la conducción política del régimen persa. «Irán está teniendo muchísima dificultad para averiguar quién es su líder. Simplemente no lo saben», sostuvo, una referencia a la incertidumbre interna en Teherán tras las bajas sufridas por la cúpula del régimen durante el conflicto. Y cerró con una declaración que equivale a un bloqueo marítimo total: «Ningún barco puede entrar ni salir sin la aprobación de la Armada de los Estados Unidos. Está sellado herméticamente hasta que Irán logre llegar a un acuerdo.»
El anuncio llega en un momento de extrema fragilidad diplomática. Las negociaciones entre Washington y Teherán en Islamabad permanecen en suspenso, Irán atacó tres buques en Ormuz el miércoles y la tregua, aunque extendida formalmente, no tiene condiciones de cumplimiento acordadas por ambas partes. La orden de Trump convierte el estrecho en una zona de fuego libre contra las embarcaciones iraníes, lo que podría precipitar un nuevo episodio de escalada antes de que las negociaciones retomen.
