Impacto en tribunales: Luque rompió el silencio y negó la agonía de Maradona

El neurocirujano Leopoldo Luque declaró este jueves en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona y aseguró que el exfutbolista “no agonizó”, al tiempo que atribuyó la hinchazón del cuerpo a “excesivas maniobras de RCP”. Su intervención obligó a suspender los testimonios previstos para la jornada en los Tribunales de San Isidro.
El médico, uno de los siete imputados por homicidio simple con dolo eventual, pidió declarar de manera sorpresiva al inicio de la audiencia. “Soy inocente y lamento mucho lo que pasó”, afirmó, en una exposición en la que cuestionó tanto la pericia oficial como el accionar de la querella y la fiscalía.
Durante su testimonio, Luque puso en duda el diagnóstico de insuficiencia cardíaca crónica como causa de muerte. Sostuvo que se trata de un “síndrome clínico complejo” que, según indicó, no puede determinarse exclusivamente a través de una autopsia. También señaló que no se realizaron estudios clave para evaluar una posible miocardiopatía dilatada.
El neurocirujano aseguró además que “no existe forma de determinar el tiempo de agonía” y remarcó que Maradona había dejado de recibir medicación cardíaca desde 2007, cuando era atendido por otro profesional.
En relación a las maniobras de reanimación, indicó que el exfutbolista fue sometido a RCP “por pedido de la familia” y sostuvo que esa intervención explicaría la inflamación del cuerpo tras el fallecimiento.
La declaración alteró el desarrollo de la audiencia, en la que estaba previsto que brindaran testimonio Gianinna Maradona, un efectivo policial y el médico que certificó la muerte. A pedido de las partes, esas exposiciones fueron reprogramadas.
El juicio fue reiniciado recientemente tras la anulación del proceso anterior por irregularidades en la integración del tribunal. En esta nueva etapa, se deberán volver a incorporar todas las pruebas y declaraciones.
La causa investiga la responsabilidad del equipo médico que asistió a Maradona durante su internación domiciliaria en un country de Tigre, donde falleció el 25 de noviembre de 2020. Además de Luque, están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, su superior Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini.
El delito que se investiga contempla penas de entre 8 y 25 años de prisión.
