
A casi un año de haberse convertido en madre de Marco —nacido el 4 de abril de 2025 con su esposo Guido Mazzoni—, Sol Pérez habló sin eufemismos sobre uno de los temas que pocas figuras públicas se animan a abordar: la vida sexual en la maternidad. «Es casi imposible. Pobre Guido, lo intentamos organizar», confesó en una entrevista íntima con Carolina «Pampita» Ardohain para Infobae.
La panelista de Gran Hermano describió con humor y honestidad el circuito de obstáculos que enfrenta la pareja en su día a día. Las siestas de Marco no coinciden con los horarios laborales de su marido. Los mañaneros quedan descartados porque el nene se despierta a las seis y media. Y las noches, en teoría el único margen disponible, llegan con una rutina de baño, pijama, teta y canto de cuna que deja a cualquiera con «zapallo en la cabeza», graficó.
«Te vas durmiendo porque le das de comer, lo bañas, le pones el pijamita, toma la meme, lo haces dormir», relató. Y sumó otra variable: «Encima hay que ver si él no está pasado de sueños, si está de buen humor, si le duele la pancita. Entonces todo eso te lleva un montón de tiempo.»
Pese al panorama, Pérez no resigna el deseo de agrandar la familia. «Encima yo quiero buscar otro bebé, entonces también está eso», admitió, consciente de la contradicción que implica querer un segundo hijo en medio de las dificultades para encontrar momentos a solas.
Su propuesta concreta llegó en el auto, camino al programa. «Le dije a Guido: ‘Mirá, todos los viernes —no te digo todos, pero un viernes al mes— tenemos que tener un plan para nosotros, porque si no vas perdiendo eso de la pareja, del ir a cenar'», contó. La meta es simple y ambiciosa a la vez: «Volver a ser novios, un ratito.»
La conductora, que continuó entrenando incluso durante el embarazo, reconoció que hoy su vida gira en torno a una sola coordenada. «Es todo Marco, Marco, Marco, Marco, Marco, Marco. Todo Marco», resumió entre risas, antes de cerrar con una conclusión que muchas madres podrían suscribir: «Ya es como que vivís en una, entonces te cuesta eso del amor romántico.»
