
San Luis vivió una Semana Santa marcada por el turismo interno y las escapadas de corta duración, en sintonía con una tendencia nacional donde la prudencia en el gasto y el costo del transporte condicionaron las decisiones de viaje.
Durante el fin de semana largo, los principales destinos turísticos de la provincia —como Villa de Merlo, Potrero de los Funes, La Carolina, El Trapiche, Juana Koslay y San Francisco— registraron un importante flujo de visitantes, consolidándose como opciones elegidas para descansos breves y accesibles.
Según los datos relevados, la estadía promedio fue de dos días, mientras que el gasto diario por turista se ubicó en torno a los $85.585 por persona. Este comportamiento refleja un perfil de visitante más medido, que priorizó experiencias cercanas, controló sus consumos y optó por propuestas gratuitas o de bajo costo.
La agenda provincial combinó celebraciones religiosas, actividades culturales y eventos recreativos. En localidades como Villa de la Quebrada y la ciudad de San Luis, las tradicionales expresiones de fe convocaron a fieles y turistas, mientras que en distintos puntos del territorio se desarrollaron actos vinculados al Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas.
En paralelo, la oferta se amplió con eventos gastronómicos y culturales, como el Festival del Asador en Nogolí, ferias en Villa de Merlo, peñas folklóricas y espectáculos musicales. También hubo espacio para el deporte, con torneos de pesca y competencias atléticas que sumaron atractivo al fin de semana.
El desempeño turístico local se enmarca en un contexto nacional donde más de 2,8 millones de personas viajaron durante Semana Santa, generando un fuerte impacto económico, aunque con un gasto más contenido en términos reales. En ese escenario, San Luis logró sostener el movimiento gracias a su oferta diversa y su cercanía, consolidándose como una opción competitiva dentro del turismo interno.
