El Gobierno apura tres leyes clave para el discurso de Milei
Tras una semana de victorias estratégicas, el oficialismo pisa el acelerador en el Congreso. El objetivo es sancionar la reforma laboral, la baja de imputabilidad y el acuerdo con la Unión Europea antes del 28 de febrero. La meta es puramente política: que Javier Milei inaugure las sesiones ordinarias con las leyes bajo el brazo, consolidando su imagen de eficacia legislativa.

Por Alejo Pombo
El calendario se ha convertido en el principal rival de La Libertad Avanza. Con la mira puesta en el viernes 1° de marzo, el oficialismo ha iniciado una carrera contra reloj para convertir en ley tres proyectos de alto impacto institucional que ya cuentan con media sanción. La directiva que baja desde la Casa Rosada es clara: no debe quedar ningún trámite pendiente para que el presidente Javier Milei pueda lucir estos logros como el eje central de su discurso ante la Asamblea Legislativa.
La arquitectura del plan parlamentario es ambiciosa. Tras el éxito en el Senado, donde la reforma laboral obtuvo 42 votos, la vicepresidenta Victoria Villarruel giró el proyecto a la Cámara de Diputados para que el equipo de Martín Menem acelere el dictamen. Aunque se barajó la posibilidad de sesionar durante los feriados de carnaval, el oficialismo optó por la cautela logística para garantizar la presencia de sus aliados estratégicos. Así, el plenario de comisiones de Legislación del Trabajo y Presupuesto quedó fijado para el miércoles 18 de febrero.
La agenda no se agota en lo laboral. El Gobierno también busca la sanción definitiva para el nuevo Régimen Penal Juvenil —que propone la baja en la edad de imputabilidad— y la ratificación del histórico acuerdo Mercosur-Unión Europea, que cosechó un respaldo casi unánime de 203 votos en la Cámara Baja. A esta lista de prioridades se sumará el próximo lunes, vía Boletín Oficial, un nuevo proyecto de Ley de Financiamiento Universitario, una pieza clave para desactivar uno de los focos de conflicto social más persistentes del último año.
Desde los pasillos del Congreso, fuentes parlamentarias confirman que el decreto para ampliar o agilizar el tratamiento será firmado esta misma noche. Para el oficialismo, la diferencia entre mencionar estos temas como «proyectos» o como «leyes vigentes» en la apertura de sesiones es la diferencia entre la promesa y el hecho. En la lógica libertaria, el éxito parlamentario de febrero es el combustible necesario para la narrativa de una gestión que, tras un inicio turbulento, finalmente ha logrado dominar la mecánica del poder legislativo.
