El Presidente suspende su viaje para liderar el Consejo de Paz
El presidente Javier Milei suspendió su viaje inmediato a Estados Unidos para concentrar su actividad en Buenos Aires antes de asistir a la reunión inaugural del «Board of Peace» en Washington el 19 de febrero. Aunque canceló su presencia física en la gala de Donald Trump en Mar-a-Lago, el mandatario participará virtualmente, delegando la representación presencial en el ministro Federico Sturzenegger.

Por Alejo Pombo
La diplomacia personalista de Javier Milei ha sumado un nuevo capítulo de pragmatismo estratégico. Este domingo, el Gobierno nacional confirmó la cancelación del vuelo presidencial programado para este lunes hacia Florida. El motivo oficial no es un enfriamiento en la relación con Donald Trump, sino una recalibración de prioridades: el mandatario ha sido convocado a la reunión fundacional del Board of Peace (Consejo de Paz), un organismo multilateral que sesionará el 19 de febrero en la capital estadounidense.
La decisión, anunciada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, implica que Milei no pisará Mar-a-Lago este martes para la Gala de Prosperidad Hispana, evento donde se esperaba que fuera la figura central. En su lugar, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, será el encargado de llevar la visión económica argentina ante el foro de Latino Wall Street, mientras que el Presidente realizará una intervención vía streaming desde la Quinta de Olivos.
El Board of Peace, cuya incorporación Milei ya había bosquejado durante su paso por el Foro de Davos en enero, se presenta como una plataforma de alto nivel diseñada para articular mecanismos diplomáticos en regiones en conflicto. Para la Casa Rosada, la participación del líder libertario en la inauguración de este consejo fundado por el propio Trump —pero con sede en el corazón institucional de Washington DC— representa una oportunidad de elevar su perfil internacional más allá de los foros económicos tradicionales.
En el plano local, la suspensión del viaje permite al Ejecutivo «abocarse a la agenda interna» en una semana que se prevé compleja en el Congreso. Sin embargo, el mensaje hacia el exterior es claro: el Gobierno busca institucionalizar su rol en el nuevo orden global propuesto por la administración Trump, priorizando los foros de decisión multilateral sobre los eventos de recaudación o networking empresarial. El viaje definitivo a Estados Unidos se reprogramará para mediados de mes, con una agenda que, según Adorni, se comunicará a medida que se terminen de confirmar los encuentros de alto nivel en la Casa Blanca y el Capitolio.
