Milei desafía al PJ y entrega el sable de San Martín a los Granaderos.
En el 213 aniversario de la Batalla de San Lorenzo, el presidente Javier Milei encabezó el traslado del sable corvo de José de San Martín al Regimiento de Granaderos. En un discurso marcado por la confrontación política, el mandatario defendió la medida frente a las críticas del peronismo y la renuncia de la directora del Museo Histórico Nacional, definiendo al sable como un «emblema de soberanía» ante lo que calificó como «un Estado tiránico».

Por Alejo Pombo
En el histórico Campo de la Gloria, allí donde el coronel José de San Martín bautizó con sangre la gesta emancipadora, el presidente Javier Milei protagonizó este sábado un acto cargado de simbolismo político y tensión institucional. Al cumplirse el 213 aniversario de la Batalla de San Lorenzo, el Ejecutivo concretó el traslado del sable corvo del Libertador desde el Museo Histórico Nacional hacia la custodia permanente del Regimiento de Granaderos a Caballo.
La ceremonia no estuvo exenta de la narrativa de confrontación que caracteriza a la gestión de La Libertad Avanza. En un discurso encendido ante el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro y una comitiva ministerial, Milei utilizó la figura del prócer para trazar un paralelismo con su propia batalla contra «la casta». «La gesta sanmartiniana fue una verdadera revolución contra un Estado tiránico que solo buscaba defender sus privilegios», sentenció el Presidente, vinculando la liberación del siglo XIX con su programa de reformas actuales.
El traslado del sable, sin embargo, desató una tormenta de renuncias y presentaciones judiciales. María Inés Rodríguez Aguilar, directora del Museo Histórico Nacional, presentó su dimisión en desacuerdo con la despatrimonialización de la pieza, mientras que sectores vinculados al peronismo y descendientes de la familia Terrero intentaron frenar la medida en la justicia. No obstante, el fallo de la jueza Macarena Marra Giménez despejó el camino para el Gobierno al considerar que no existen pruebas de que la donación original obligara al Estado a mantener la pieza exclusivamente en el museo. La magistrada recordó que el sable ya había residido en el cuartel de Granaderos durante décadas antes de que Cristina Kirchner ordenara su restitución al Museo en 2015.
Milei no desaprovechó la oportunidad para arremeter contra sus detractores: «Nos dicen cipayos, pero desfinanciaron a nuestras Fuerzas Armadas», disparó, calificando el traslado como un «acto de justicia» y de custodia adecuada para el «símbolo material más poderoso» del país. Con este movimiento, la Casa Rosada no solo reubica un objeto histórico, sino que intenta reapropiarse de la épica sanmartiniana, desplazando la visión revisionista del kirchnerismo para proponer una lectura liberal del pasado argentino.
