El drama de Yohana Escudero: sospechas de violencia de género detrás de una muerte que conmociona a San Luis
La muerte de Yohana Escudero, de 36 años, desató una fuerte ola de sospechas en Villa Mercedes. Mientras la Policía provincial orienta la investigación hacia un suicidio, la familia de la víctima denuncia un historial de violencia de género, amenazas y encubrimiento. Apuntan al esposo como responsable, señalando cambios de turnos laborales sospechosos y un entorno de influencias que entorpecería la búsqueda de la verdad.

Por Alejo Pombo
VILLA MERCEDES.– Lo que para la Policía de San Luis comenzó como un presunto suicidio, para la familia de Yohana Pamela Escudero es un femicidio encubierto por el poder. Yohana, de 36 años y madre de dos hijos, fue hallada sin vida el lunes por la tarde en el baño de su casa en el barrio Hipólito Yrigoyen. Quienes la conocían aseguran que la joven «tenía planes», sueños por cumplir y un compromiso inquebrantable con sus hijos que descarta cualquier intención de quitarse la vida.
La sospecha familiar recae sobre su pareja de hace 18 años, un empleado fabril sobre quien pesan denuncias públicas de maltrato físico y psicológico. «La vivía amenazando. Ella se fue de la casa hace tres meses por los golpes, pero volvió porque él se autoflageló para manipularla», relató Jesica Escudero, hermana de la víctima. La familia sostiene que el lunes el hombre cambió su turno de trabajo deliberadamente para quedar a solas con Yohana antes del trágico desenlace.
Denuncias de encubrimiento y privilegios La indignación de los Escudero no solo apunta al sospechoso, sino también al proceder policial. Los hermanos de la víctima denuncian que la investigación está «viciada» debido a los vínculos del hombre con sectores de seguridad y militares. Jorge, hermano de Yohana, relató un episodio que encendió las alarmas en la escena del hecho: «A nosotros no nos dejaron entrar a la casa, pero a la hermana del marido, que llegó hablando por teléfono, la dejaron pasar sin problemas».
La familia también advirtió sobre la presencia de moretones en el cuerpo de Yohana, información que esperan sea contrastada con una autopsia imparcial. Mientras tanto, exigen que se proteja a los dos hijos de la mujer (de 15 y 5 años), quienes fueron los que hallaron el cuerpo de su madre, sumando un trauma irreparable a la tragedia.
«Ella no se quitaría la vida» Para Milagros, otra de las hermanas, los planes inmediatos de Yohana son la prueba más contundente: una cena programada para esa misma noche y unas vacaciones planeadas con sus hijos. «¿Qué más pruebas necesita la justicia? Hay mensajes de texto con amenazas explícitas», reclamó a través de sus redes sociales. En Villa Mercedes, el caso ya no se lee como un hecho aislado, sino como el grito de una familia que teme que la burocracia y las influencias silencien lo que ellos consideran un crimen de género anunciado.
